adidas, una marca histórica para comprender el desarrollo del deporte y la cultura, nació como idea mucho antes de que Adi Dassler decidiera utilizar las primeras letras de su nombre y apellido en una nueva marca.
En 1949, cuando finalmente se registró legalmente el nombre de adidas, sus creadores ya tenían décadas de experiencia con los mejores deportistas del mundo, para facilitar sus entrenamientos y desarrollar productos con los que conseguir un mejor rendimiento. Su historia está llena de curiosidades y anécdotas.
La familia Dassler
Adi Dassler nació en 1900 en Herzogenaurach, un pequeño pueblo que entonces contaba con unos 4000 habitantes. Era el cuarto hijo de Christoph y Pauline Dassler, tras Fritz, Marie y Rudolf, el más cercano, con quien compartía una desbordante pasión por el deporte. Después de intentar una carrera como panadero, Adi se propuso aprender a fabricar calzado, un recurso habitual en Herzogenaurach, que contaba con numerosos fabricantes de calzado.


En 1918 los estudios de Adi se vieron interrumpidos por su incorporación al ejército para servir en la I Guerra Mundial, pero a su vuelta llegó con una idea clara, unir sus conocimientos en calzado con su pasión por el deporte. Adi practicaba habitualmente boxeo, atletismo, esquí o hockey sobre hielo y descubrió que, a pesar de las obvias diferencias entre los distintos deportes, las zapatillas que utilizaban eran básicamente iguales. Diseñar producto específico para cada deporte podía suponer una ventaja funcional y de rendimiento.
La fábrica de zapatos de los hermanos Dassler
El momento era complicado, debía recuperarse de una guerra y los materiales estaban racionados, pero Adi tuvo la idea de crear una pequeña zapatería en la propia casa familiar. Comenzó su carrera como zapatero reciclando materiales y arreglando zapatos pero también tenía que solucionar otro problema, la energía. A partir de una bicicleta y unos cinturones, Adi desarrolló una máquina de coser de madera que se movía gracias al movimiento pedaleando de su primer empleado, Sepp Erhardt. En 1923 su hermano Rudolf Dassler comenzó a trabajar con él y un año más tarde se registró oficialmente la empresa, con el nombre de «Gebrüder Dassler Sportschihfabrik», la fábrica de zapatos deportivos de los hermanos Dassler. Las funciones parecían repartirse a partir de las habilidades de cada uno, Adi ideaba y desarrollaba el calzado, Rudolf los vendía.

En los dos primeros años, los hermanos Dassler y una docena de empleados conseguían fabricar hasta 50 pares de zapatillas al día, y en 1926 se vieron obligados a salir de casa y alquilar un local para aumentar la producción.
Dassler en los Juegos
Ámsterdam en 1928 fueron los primeros Juegos Olímpicos en los que participaron de algún modo los hermanos Dassler. Adi, convencido de la superioridad de sus zapatillas, cedió algunos pares a la atleta alemana Lina Radke, que ganó el oro y batió el récord del mundo de 800 metros con una marca que no fue superada hasta 16 años más tarde. Era la primera vez que las mujeres podían participar en pruebas atléticas en los Juegos Olímpicos y los 800 metros eran la mayor distancia programada. La reacción de la sociedad y del propio movimiento olímpico no fue buena, el considerado como «recuperador» de los Juegos, el barón de Coubertin negaba la posibilidad de la participación femenina y fueron muchas las críticas recibidas por el supuesto daño que el deporte podía provocar a las mujeres. Los 800 metros fueron eliminados del calendario olímpico hasta 1960.

Los siguientes Juegos se celebraron en Los Ángeles en 1932, un terreno demasiado lejano para la influencia de los Dassler. Sin embargo, 1932 fue fundamental para Adi por otro motivo. Durante algunos meses, Adi dejó Herzogenaurach para formarse en Pirmasens, una ciudad alemana cercana a Francia conocida por la calidad de sus fábricas de calzado. Allí aprendió del fabricante de hormas Franz Martz (cuya empresa sigue trabajando con adidas) y conoció a su hija Käthe, que más tarde se convertiría en esposa de Adi y parte fundamental de adidas.
Jesse Owens en Berlín 1936
Berlín 1936 fue, sin duda, el primer gran escaparate para las zapatillas creadas por Adi Dassler. Desde 1930, el seleccionador alemán de atletismo Josef Waitzer colaboraba directamente en el desarrollo del calzado, lo que le convertía en una puerta abierta a los mejores deportistas alemanes. Pero en 1936 ya no eran solo deportistas alemanes, el propio Adi se encargó de hacer llegar algunas de sus zapatillas a los mejores deportistas de todo el mundo, con Jesse Owens como atleta destacado. En un ambiente creado por la floreciente ideología nazi, colocar tus zapatillas a la estrella afroamericana era también una declaración de principios. Para Adi, lo importante era el rendimiento. Con las zapatillas de los hermanos Dassler se consiguieron durante los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936 siete oros, cinco platas y cinco bronces.

Adi Dassler ante la Guerra Mundial
Un éxito que, junto a la demanda deportiva creada tras los Juegos, obligó a los Dassler a aumentar la producción: hasta 100 pares de zapatillas se fabricaban diariamente por la empresa de los hermanos Dassler. En 1939 todo cambió, Alemania comenzó su escalada bélica y de nuevo el material, la energía y la mano de obra se vieron limitadas. Además, los dos hermanos Dassler ya eran veteranos de guerra por haber participado en la Primera Guerra Mundial y fueron llamados a filas. Dos años después, Adi es liberado de sus tareas militares y devuelto a Herzogenaurach para fabricar calzado, ahora para el ejército alemán, mientras Ruda seguía en el frente. La guerra también fue el culmen de las fricciones entre los dos hermanos, Adi y Ruda, y la separación definitiva. Con labores muy distintas dentro de la empresa y con personalidades opuestas, la separación inició una rivalidad entre las dos familias y el nacimiento de adidas y Puma.
El nacimiento de adidas
El primer nombre de la compañía de Adi fue “Adolf Dassler Special Sport Shoe Production addas”, con la intención de utilizar addas como nombre comercial. Sin embargo, la oficina de registros encontró que el nombre era demasiado parecido a ada-ada, una empresa de calzado centrada en tallas infantiles. Adi tuvo que añadir una “i” y así nació adidas, el 18 de agosto de 1949. Una nueva etapa que mantenía la experiencia de Adi Dassler como fabricante de zapatillas.
Algunos de los primeros diseños de adidas se crearon para baloncesto o béisbol, deportes no demasiado populares en Alemania. El motivo era sencillo, los primeros compradores de adidas eran, en algunos casos, soldados estadounidenses destinados en Alemania. Aunque adidas sigue siendo una marca profundamente enraizada en Europa, aquellos primeros contactos con este consumidor fueron la base de su posterior desembarco americano, unas décadas después.

Sin embargo, el primer gran éxito de adidas como marca se produjo en un deporte típicamente europeo y con la selección alemana de fútbol como principal protagonista. El fútbol ha sido históricamente un gran aliado de adidas; algunas de las grandes innovaciones y el calzado más avanzado los creó adidas. Y no solo eso, en las gradas, adidas convirtió sus diseños en la referencia fundamental para muchas generaciones durante los años 60, 70 y 80, diseños que reviven en la actualidad gracias a la colección adidas Spezial.
El milagro de Berna
Son pocas las ocasiones en las que un artículo deportivo es reconocido como el máximo responsable de un éxito. El milagro de Berna fue uno de ellos, y por supuesto la culpable fue adidas.
Desde sus tiempos en la «Gebrüder Dassler Sportschihfabrik», Adi Dassler había entablado una profunda amistad con Sepp Herberger, el eterno entrenador de la selección alemana de fútbol que permaneció casi tres décadas en el cargo. La relación entre Adi y Sepp pasó de personal a laboral y ambos se sirvieron de los conocimientos de la otra parte para crear nuevas botas de fútbol. En 1954, Herberger invitó a Adi Dassler a participar en la Copa del Mundo como asesor de material deportivo de la selección. Un gesto que terminó decidiendo el campeonato.
Alemania no era una de las favoritas, una etiqueta que se llevaba Hungría, el llamado Equipo de Oro, que había ganado a Alemania 8-3 en la fase previa. Cuando ambas selecciones volvieron a encontrarse en la final, nadie apostaba por los teutones.
Sin embargo, el día de la final amaneció con lluvia. El césped solo soportó los primeros minutos del encuentro, en los que los húngaros marcaron en dos ocasiones. Conforme el partido avanzaba, el campo se convertía en un barrizal. Para los jugadores alemanes no era un problema, las botas adidas que Adi les había preparado tenían tacos intercambiables que podían adaptarse a cada situación.

Alemania remontó el partido y terminó llevándose el campeonato gracias a los consejos de Adi Dassler y sus adidas Argentinia. Un éxito deportivo que tuvo también un correlato social, solo nueve años después de la Guerra Mundial, Alemania se presentaba al mundo como un nuevo estado moderno.
La colaboración como herramienta
Aquella primera gran creación de adidas definió su estilo de muchos modos. Se desarrolló como una colaboración con el entrenador alemán Sepp Herberger, en la que cada una de las partes aportaba su maestría. Desde entonces, Adi Dassler trabajó mano a mano con los mejores deportistas, un ejemplo que adidas ha mantenido durante toda su historia, con colaboraciones. Lo hizo a principios de los setenta con el diseñador Daniel Hechte y lo ha hecho mucho después Jeremy Scott, Stella McCartney, Raf Simons, Rick Owens, Yohji Yamamoto, Wales Bonner, Gucci, Prada, Pharrell Williams o Balenciaga. Una lista de colaboradores a las que se han sumado músicos como Bad Bunny, Pusha T, Korn o Beyoncé y los propios creadores del concepto: Run DMC.
El primer gran éxito de adidas en el fútbol marcó el camino de la marca durante las siguientes décadas, basado siempre en la investigación, el desarrollo de productos innovadores y su relación con los mejores deportistas del mundo. La historia de adidas, relacionada íntimamente con el deporte, creció en otros ámbitos a la vez que el propio deporte creció en relevancia cultural.
Diseños más relevantes de la historia de adidas; zapatillas, prendas y colecciones
Un crecimiento que podemos seguir a partir de algunas de sus principales zapatillas a lo largo de su historia, una selección complicada y abierta a la discusión.
adidas Samba
Entre sus primeras creaciones, una bota de fútbol específicamente diseñada para superficies heladas. Un calzado relacionado con un contexto minoritario que pasó a convertirse en un icono cultural, la adidas Samba. De los campos de fútbol helados pasó a superficies duras, fútbol indoor y finalmente, a las gradas. A partir de ahí se ha convertido en un recurso estilístico que vuelve con fuerza para marcar su carácter legendario.
adidas Gazelle
Una zapatilla de entrenamiento total. Esa era la idea original de la adidas Gazelle, que en principio mantenía colores diferentes para su uso indoor y outdoor, con una adidas Gazelle Indoor en azul y una adidas Gazelle en rojo. Una propuesta novedosa que usaron en principio los principales deportistas y que fue tomando poco a poco nuevos significados en las calles, durante los años 80 fue una de las primeras zapatillas lifestyle y en los 90 se asoció a modelos y brit pop.
adidas Stan Smith
Durante los años sesenta y setenta, adidas creó una serie de innovaciones que le colocaron como la primera marca mundial. Modelos como la adidas Stan Smith, bajo otro nombre se habían creado originalmente como un modelo específico de tenis para el tenista francés Robert Haillet, pero éste decidió retirarse poco después. Stan Smith, un tenista californiano que ya usaba las adidas de Robert Haillet, fue el elegido para colocar su nombre y su rostro en una versión renovada de la adidas Haillet que pasó a llamarse Stan Smith (no sin antes pasar por una época extraña en la que la zapatilla usaba el nombre de Haillet y el rostro de Smith). Rápidamente pasaron a ser un icono de estilo que mantiene su impacto cinco décadas después. Un camino que han seguido también muchas de las grandes innovaciones de adidas, en ocasiones asociadas a grandes nombres del tenis mundial como Rod Laver, Nastase, Tom Okker, Billie Jean King, Newcombe, Edberg, Steffie Graf o Lendl.

adidas Superstar
Una idea de Horst Dassler, el hijo del fundador y considerado como el gran estratega del marketing deportivo. Horst quería una zapatilla de baloncesto para conquistar el mercado americano y encontró dos, adidas Superstar y adidas ProModel, con la misma idea: una pieza en la puntera que facilitaba un nuevo modo de construir zapatillas. En su vida original en las canchas renovó por completo el diseño del calzado deportivo y mucho después, en los ochenta, dio el salto a la cultura popular gracias al hip hop.

adidas Tracksuit & Beckenbauer
En la primera década de los años sesenta, Horst Dassler, hijo del fundador Adi y verdadero genio del marketing, planteó a su padre la posibilidad de aplicar sus conocimientos sobre el rendimiento deportivo en la ropa. Junto a Georg Schwahn desarrolló sus primeras prendas, chaqueta y pantalón en una combinación de nailon y lana que llegaron al mercado en 1966. Su verdadero impacto comercial llegó poco después, cuando desarrolló una colección para el jugador de la selección alemana Franz Beckenbauer. Fue el comienzo de una expansión global de sus prendas y de que las tres bandas quedaran asociadas para siempre al deporte y el leisurewear.
adidas SL 72
Super Light, el objetivo de la adidas SL 72 era crear un modelo superligero que pudiera ser utilizado por deportistas para sus momentos de ocio, un concepto muy adelantado a su época que utilizaba por primera vez el logotipo “trefoil”. Fue la zapatilla que eligieron muchos deportistas para recoger sus medallas en las grandes competiciones internacionales, asociándose para siempre con el éxito.

Con la misma idea, adidas lanzó actualizaciones de la SL 72 para los distintos Juegos Olímpicos, SL 76 y SL 80.
adidas Handball Spezial
La adidas Handball Spezial se creó como un prototipo para la selección de balonmano de la República Federal Alemana que ganó el campeonato del mundo en 1978. Sin embargo, su impacto estético llegó en el Reino Unido, cuando los aficionados de los clubes británicos de fútbol descubrieron la adidas Handball Spezial mientras acompañaban a sus equipos en competiciones europeas.
Ellos volvieron a Reino Unido con una zapatilla nunca vista allí y la convirtieron en un mito que vuelve puntualmente asociado siempre a la estética Terrace. Una relación extraña para tratarse de un modelo originalmente diseñado para el balonmano.
adidas Top Ten
Creada en 1979 con los consejos de diez de los mejores jugadores de la NBA y con Rick Barry como reclamo principal, la adidas Top Ten estableció un estilo que triunfó en Europa durante la década de los ochenta hasta convertirlas en la silueta en la que todos pensaban cuando hablaban de baloncesto. Como las tres rayas de adidas, las adidas Top Ten fueron imitadas hasta la extenuación.

adidas Forum
Las adidas Forum fueron diseñadas por uno de los grandes diseñadores de zapatillas de la historia, Jacques Chassaing y pensadas para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 84 (de ahí su nombre, que hace referencia al pabellón en el que se desarrolló la competición de baloncesto). Un modelo creado con el único objetivo de ser la mejor zapatilla del momento.

adidas Campus
En los años setenta, en paralelo a la adidas Superstar, surgió la adidas Tournament, un modelo creado para estudiantes universitarios en distintos colores. Pasó por las canchas sin demasiado éxito, pero precisamente sus colores facilitaron su vuelta durante los ochenta, ahora con un nuevo nombre, adidas Campus. Con un gran impacto en el hip hop, fue más tarde adoptado por la comunidad skate y metal bajo sus diversas formas, la adidas Campus Original, adidas Campus ADV, adidas Campus 00s y siluetas derivadas de ellas como la adidas LWST.
adidas Conductor, Attitude y Rivalry
adidas Conductor, adidas Attitude y adidas Rivalry, tres modelos creados para el pivot de los Knicks Pat Ewing que, junto a la Superstar, sirvieron como inspiración a Run DMC para desarrollar su propia línea. Una zapatilla que respiraba el espíritu de Nueva York.
adidas Micropacer
Una zapatilla que se adelantó décadas a 1984, el año en el que salió a la venta. El microprocesador de la lengüeta de la adidas Micropacer te permitía conocer cuántos kilómetros habías recorrido. Su inconfundible imagen plateada demostraba que era consciente de que era una zapatilla muy adelantada a su época.
adidas ZX
Una saga, también creada por Jacques Chassaing, llamada ZX por su asociación con la velocidad y que devolvió a adidas a un lugar importante en el running a finales de los ochenta. Colores impactantes relacionados con su funcionalidad y una segunda vida asociada a la música británica.
adidas EQT
El renacimiento de adidas en los noventa llegó de la mano de Peter Moore y Rob Strasser, que entendieron como nadie lo que realmente significaba la marca. Ellos crearon adidas Equipment, EQT. Colores esenciales, solo lo imprescindible, solo lo mejor, en una colección de calzado y textil para fútbol, baloncesto, running, tenis y los principales deportes.

El impacto de la línea EQT afectó a adidas para siempre. La imagen creada para la colección EQT giraba 30º las tres rayas de adidas y terminó sustituyendo al trébol estrenado en la adidas SL 72.
adidas Predator
La idea era compleja y dificil de aceptar, pero aquellas botas de fútbol conseguían que tus disparos fueran únicos. La adidas Predator de 1994 y sus evoluciones adidas Touch o adidas Accelerator cambiaron por completo la manera de entender el diseño del calzado de fútbol y su impactante imagen influyó en toda una generación.

adidas Ultraboost
Una nueva tecnología, Boost, era a la vez deseada por su rendimiento y por su estilo. Una de esas zapatillas, la adidas Ultraboost, transversales que consiguen cambiar el paradigma de una época, con ella volvieron las siluetas de running y la comodidad como un valor añadido.

adidas SPZL
Consciente de la importancia de sus diseños en diferentes subculturas urbanas, adidas se alió con Gary Aspden para recuperar algunas historias y siluetas míticas de la marca. Desde 2014, las colecciones adidas SPZL son una celebración de los archivos de la marca para recuperar modelos casi olvidados que cuentan sus propias historias y las de varias generaciones relacionadas con la música y la moda. Reediciones, inspiraciones y nuevas creaciones que cuentan nuevas historias.
adidas NMD
Un ejemplo perfecto de fusión de las herencias de adidas y nuevas tecnologías. Las adidas NMD usaban Boost y Primeknit, y su estilo, profundamente contemporáneo tenía oscuras referencias a modelos de los archivos de adidas.