Las adidas Superstar han trascendido generaciones, evolucionando desde su concepción como una zapatilla de alto rendimiento para el baloncesto hasta convertirse en un ícono cultural. Su historia está profundamente arraigada en la innovación y la adaptación a las necesidades de los atletas y la calle.

adidas y sus inicios en el baloncesto
En los años 50 y 60 el baloncesto no era un deporte muy popular en Alemania, por lo que los primeros éxitos de adidas estuvieron relacionados con deportes mayoritarios, atletismo, fútbol o balonmano. Sin embargo, sí que hay una relación directa del baloncesto con los propios inicios de la marca. Tras la Segunda Guerra Mundial, un destacamento estadounidense estableció su base en Herzogenaurach, el lugar donde nació adidas. Algunos de los primeros clientes de Adi Dassler fueron militares estadounidenses que buscaban zapatillas para practicar deporte.
Horst Dassler, que pretendía dirigir el desembarco de adidas en Estados Unidos, quedó fascinado por el baloncesto durante los Juegos Olímpicos de Roma en 1960. La selección estadounidense, formó el que durante muchos años se consideró el equipo más potente de la historia. Con Jerry West, Oscar Robertson, Jerry Lucas y Walt Bellamy, Estados Unidos se llevó el oro, con una media de 42 puntos de ventaja por partido.
La transición del cuero en el baloncesto
En la década de 1960, adidas se consolidaba como una marca de referencia en el mundo del calzado deportivo, pero su presencia en el baloncesto aún era incipiente. En 1964, la compañía alemana lanzó sus primeros modelos dirigidos a este deporte, pero el gran salto se dio en 1965 con la introducción de la Supergrip. Este modelo, precursor de la Superstar, contaba con un diseño innovador para la época, con una suela con patrón de espiga y un empeine de cuero en un momento en el que la mayoría de las zapatillas de baloncesto eran de lona. La imagen de aquella primera Supergrip estaba basada en otro modelo de la época, la Olympiade: blanca con las 3 bandas de la marca en negro.

El nacimiento de la Superstar llega poco después y se debe en parte a la colaboración entre adidas y distribuidores estadounidenses como Chris Severn, quien sugirió a Horst Dassler, el hijo del fundador de adidas, la idea de desarrollar un calzado de baloncesto completamente en cuero. Su elemento más distintivo, la puntera “Shell Toe”, no solo era una pieza protectora, también servía para mantener la zapatilla unida gracias a las costuras. El nombre, Superstar, parecía una referencia directa al enemigo, la zapatilla que por entonces calzaba la mayoría de los jugadores profesionales. Porque una Superstar siempre sería algo más que una All Star.

La consolidación de las adidas Superstar en el baloncesto profesional
Desde finales de la década de 1960 y principios de los años 70, la adidas Superstar comenzó a ganar popularidad entre los jugadores profesionales de la NBA. Sin una gran estructura empresarial, adidas cedió algunos pares a John Block, una estrella de la universidad del Sur de California (USC), que llegó a los Lakers en 1966. En su primer año, Block se perdió gran parte de la temporada por lesión. Las únicas zapatillas con las que se encontraba a gusto, por supuesto, eran las adidas Superstar. En su segunda temporada, Block fue enviado a un equipo que se estrenaba en la NBA, San Diego Rockets (que más tarde emigraron a Houston). Allí Block tuvo más minutos y más visibilidad e incluso llegó a participar en un All Star Game en 1972 (gracias a que la norma de la época obligaba a formar con al menos un jugador de cada equipo). Las adidas Superstar de Block comenzaron a ser reconocidas en las canchas, al principio por su particular estética y más tarde por su funcionalidad.

Parte del éxito de la Superstar radicaba en su exclusividad. En principio, adidas no tenía capacidad operativa para distribuir en todo Estados Unidos sus productos de baloncesto, por lo que los primeros en tener las Superstar fueron los jugadores profesionales. En ocasiones, con ediciones especiales con las 3 bandas pintadas en los colores de su equipo. Para los niños que comenzaban a adquirir revistas deportivas en color, aquellas zapatillas se convirtieron en el santo grial.


La Superstar era la base sobre la que adidas creó una familia completa, comenzando por la ProModel, que era esencialmente la versión alta. En 1974 apareció la Half Shell, un modelo más ligero gracias a que solo tenía media puntera de goma, la preferida de Kareem Abdul Jabbar. La adidas Half Shell fue también la zapatilla que cambió el nombre oficioso de la Superstar: “Shell Toe”. A finales de la década apareció la adidas Superstar II, una versión con suede y “shell toe” reducido. Con la llegada de esta nueva versión y poco más tarde la adidas Top Ten, la Superstar original parecía llegar a su ocaso.
