Antes de que el David Beckham de la década de los 2000 marcara un antes y un después en la relación entre la moda y el fútbol, y antes de que el pelo teñido o el kistch de lujo se asociaran inevitablemente a los futbolistas millonarios (esos placeres culpables de los nuevos ricos), la estética del fútbol jugaba con unos códigos distintos que nacían en las gradas y llegaban más allá del estadio. El llamado terracewear está ahora más vivo de lo que esperabas.

Las camisetas de fútbol con outfit de calle han estado durante años estigmatizadas, reducidas a los límites de un círculo social que se señaló como «el quinqui de los años 80» y que ahora, con el regreso de lo retro y la revalorización del barrio, están viviendo una segunda vida. En las tiendas de segunda mano se agotan las prendas de marcas vinculadas a las equipaciones de fútbol como Umbro, Kappa renace y adidas continúa fuerte como siempre y con un ADN más visible que nunca. El trefoil se asoció con el diseñador Gosha Rubchinskiy para lanzar una línea de camisetas de fútbol para la calle a las puertas del Mundial de Rusia, y el Inter de Milán sofisticó su equipación con una camiseta de reflejos dorados, una representación del lujo italiano de la que se hicieron eco editoriales de revistas de moda como NSS Magazine. También en Foot District nos unimos a esta revolución, lanzando una camiseta de fútbol de edición limitada en colaboración con Kappa.

Pero no solo las camisetas de fútbol han calado fuerte. La indumentaria propia de las gradas presume de una herencia histórica que se remonta a los años 70 y 80 en Inglaterra y que ahora, en pleno XXI, ha vuelto a pisar el paisaje urbano a nivel global. De hecho, el énfasis de este comeback futbolístico está precisamente en el lado menos atlético, en el de los colectivos que animan los partidos y no en el de los que sudan en el césped del campo. Y en este juego adidas y Stone Island han jugado mano a mano el rol de capitán.
El terracewear nace en las gradas de la mano de marcas europeas como Stone Island, Lacoste, Ellesse, Sergio Tacchini o adidas, encargadas de vestir a todo un movimiento cuyos miembros se autodenominaban casuals. Dato seguramente más que conocido por los residentes en Reino Unido, donde nació y se consolidó todo este imaginario. El fútbol inglés ha visto cómo sus seguidores se convertían en pioneros de un movimiento estilístico que acabaría por extenderse a nivel mundial. Siguiendo sus pasos, Stone Island ha llegado a los armarios de figuras del mundo de la música que encarnan «el nuevo casual» como Drake, Spike Lee, Travis Scott o Zayn Malik. Aunque sus orígenes musicales vienen de hace dos o tres décadas, de grupos de rock british y britpop como Oasis o Happy Mondays. Hace un par de años, un tuit viral de Liam Gallagher volvió a reforzar la unión entre ambos mundos, en el que el cantante pedía con malos humos que le devolvieran la parka de Stone Island que le habían robado en un hotel de Glastonbury.

Lo cierto es que pocas firmas han abarcado universos tan diferentes sin perder su heritage identificativo como lo ha hecho Stone Island, que ahora es rap pero también pop, música pero también fútbol, vintage pero también moderna, sobria pero fresca, Londres pero Italia. Aunque si hay algo por lo que Stone Island merezca nuestros aplausos es por haber podido burlar un castigo social con el que el mundo entero la sometió hace años, asociándola no solo con la estética, sino también con los comportamientos vandálicos, el racismo y la criminalidad de los grupos hooligan de UK, que curiosamente comenzaron a vestir estas firmas de apariencia más clásica para pasar desapercibidos frente a la policía. La marca ha sabido independizarse de la problemática sin romper su matrimonio con los hinchas de fútbol. Del mismo modo lo ha hecho la Three Stripes.
A los pies, adidas. Las zapatillas adidas son un sine qua non para el terracewear. La marca alemana ha creado adidas Spezial, una línea completa que lanza una mirada retrospectiva a sus orígenes, con siluetas retro, patrones propios del sportswear de hace décadas y una esencia terrace que se hace omnipresente en todo este imaginario. Durante casi 70 años, modelos como las adidas Samba han llenado los estadios de fútbol, empezando por el campo y pasando luego a las gradas. También las adidas SL 80 o las adidas Handball han sido sneakers amadas por los casuals y las subculturas del fútbol, convirtiéndose en siluetas atemporales cuyo legado es una promesa de que nunca dejaremos de verlas en las calles. Tal es su inmortalidad que la marca del trébol aún sigue trabajando para satisfacer las necesidades estéticas de estos colectivos, actualizando la tendencia con el lanzamiento de zapatillas como las adidas Kamanda o las adidas Sobakov. Toda una oda al fútbol.
