Tras 40 años dedicada en cuerpo y alma a crear su propio lenguaje a través de la investigación, la tecnología y la innovación entendidas como forma de expresión, Stone Island vuelve a sorprender con una colección con la que a través del color y la forma demuestran porqué están más allá de la misma moda y las tendencias.

UN VIAJE EXTRAORDINARIO SIN FINAL A LA VISTA
Para rastrear las raíces de Stone Island hay que embarcarse en un apasionante viaje que se remonta al s. XIX, cuando Giuseppe Rivetti hereda de su padre, Giovanni Battista, una máquina cardadora, además de su pasión por la industria textil. Como era de esperar, el siguiente paso fue abrir su propia fábrica. Se llamó Giuseppe Rivetti E Figli y fue fundada en 1872.
Tras varias fusiones y cambios de nombre marcados por la innovación aplicada a tejidos y técnicas de fabricar ropa de gran calidad, llegamos a los primeros 80 del siglo XX, cuando Carlo Rivetti descubre una marca que se inspiraba en la indumentaria militar y el workwear en la fabricación de unas prendas frescas, atractivas y, sobre todo, que incluían un tratamiento del color desconocido hasta el momento. Era C.P. Company y Rivetti la incorporó a su Grupo Finanziario Tessile (GFT) sin dudarlo.

Finalmente, Carlo y su hermana Cristina decidieron abandonar la que había sido su casa durante toda su vida para hacerse con el 100% de una pequeña compañía que el GFT había adquirido al 50% en 1982 y que fue fundada por el diseñador Massimo Osti. Esa compañía se llamaba Sportswear Company. O lo que es lo mismo: Stone Island.
LA EXPERIMENTACIÓN COMO FARO Y GUÍA
Desde su nacimiento a principios de los 80, Stone Island se ha convertido en una firma de culto que va más allá de la moda, las tendencias o el lujo. Stone Island es inconformismo y atención exquisita al detalle, cualidades derivadas de ese espíritu explorador que ha llevado a la marca a ir siempre un paso más allá en la búsqueda de soluciones innovadoras con las que mejorar su producto.
Hoy en día, el equipo de diseño de Stone Island está formado por un grupo de personas multidisciplinar, multicultural y altamente especializado. Solo así es posible dotar a cada prenda de un carácter extraordinario y una personalidad realmente única. Cada elemento, cada detalle, cada parte del proceso es el fruto de años de experiencia y búsqueda constante de la excelencia.

Stone Island es mucho más que una marca de moda o una tendencia a la que adherirse. Por eso no es extraño que en sus más de 40 años de existencia haya influenciado de igual manera a grupos tan dispares como los paninari italianos, los hinchas británicos del fútbol o los rappers más cool de la escena hip hop contemporánea. Stone Island ocupa un lugar prominente en la definición propia de la moda y las subculturas. Un honor que ostenta hasta hoy.
40 AÑOS DE INNOVACIÓN QUE CONFLUYEN EN UN PUNTO
Donde otras marcas podrían evidenciar síntomas de agotamiento tras cuatro décadas de vida, Stone Island se siente tan o más fresca y rompedora que el primer día. Y es que la colección SS22 supone al mismo tiempo un paso más en la evolución de una firma cuyo leitmotiv es la experimentación constante, y un punto de inflexión que muestra el camino hacia nuevos territorios por explorar y descubrir.

Los tejidos y los colores se superponen, mientras los detalles de inspiración militar y los accesorios de corte utilitario se funden con prendas de espíritu sportswear y alma de pasarela.
Jerseys, hoodies, pantalones, shorts, sudaderas… 40 años de innovación y tecnología aplicada con pasión para confluir en un mismo punto del que, de igual manera que la rosa de los vientos, no harán más que surgir nuevas formas en las que seguir investigando, explorando y expandiéndose más allá de su horizonte.
En FOOTDISTRICT hemos querido plasmar todo esto en un único editorial en el que todo ese legado se pueda ver, respirar y sentir. Nuestro humilde homenaje a una marca que trasciende los límites de la moda y el lujo para llegar a lugares con los que solo podemos soñar.





