Aquí en Foot District nos gusta hacer las cosas un poco diferentes, especialmente cuando se trata de uno de los drops de sneakers con más hype. Y el lanzamiento de la esperadísima Travis Scott x Air Jordan 6 el fin de semana pasado no fue una excepción.

Inspirados por el “drop the top” y el “play hide and seek” que nos aconseja Butterfly Effect, decidimos hacer realidad las lyrcs de La Flame desarrollando en versión real-life uno de los juegos de escondite más increíbles que las ciudades de Barcelona y Madrid hayan visto jamás.
Además de los raffles en tienda y online, los followers de Instagram de Foot District (@footdistrict) tuvieron la oportunidad de luchar contra las tan a menudo crueles manos del destino y asegurarse un par de la última colab de Scott con Jordan a través de un juego que premia la habilidad.

Diversas réplicas en miniatura que brillan en la oscuridad de la colección AJ6 se encontraban silenciosamente escondidas en un parque importante de cada una de las dos ciudades. Las piezas estaban preparadas para caer en manos de cualquiera que demostrara el talento suficiente como para localizarlas. Las coordenadas se anunciaron a través de Instagram Stories en la cuenta de @footdistrict, y el juego comenzó tan pronto como se revelaron los detalles. El reloj empezó a hacer tic-tac y los seguidores de Instagram de Foot District salían pitando a cada lugar lo antes posible para asegurarse de no perderse la acción.
Una vez que los participantes llegaron a cada lugar, ya era solo cuestión de ser los primeros en encontrar una de las miniaturas de edición ultralimitada y alertar a los miembros del personal de Foot District in situ. Al igual que el icónico bolsillo oculto de

Desde Foot District damos las gracias a todos los que participaron y os recomendamos que os aseguréis de que seguís nuestro perfil en Instagram para manteneros al día de los últimos detalles del drop. No os olvidéis de echar un vistazo a nuestros Stories más recientes para más lanzamientos sorpresa en un futuro.Y no bajéis la guardia, porque nunca se sabe qué viene después.