Patagonia es una nueva incorporación a FOOTDISTRICT, pero no es una marca nueva. Ha cumplido 50 años y su historia sigue tan activa como el primer día.
El fundador de Patagonia: Yvon Chouinard

Hablar de Patagonia es hablar de su fundador, Yvon Chouinard, único propietario hasta 2022, año en el que cedió sus posesiones a la Tierra. Sí, debe ser el único planeta propietario de una marca. Una historia extraña que comenzó en los años 50.
Chouinard llegó a California con 9 años, muy rápidamente se interesó por la escalada y se convirtió en miembro del Sierra Club, una organización ambientalista creada por John Muir, considerado el primer ecologista moderno. Allí coincidió con Royal Robbins y Tom Frost, dos históricos de la escalada con quien compartió sus días en Yosemite durante la época dorada, aquella en la que un puñado de inadaptados dormía al raso, escapaba de los guardas y comía sobras para cumplir su sueño de abrir una nueva vía. Chuoinard se fabricaba su propio equipamiento de escalada y llegado el momento, entendió que vender pitones podría ser un modo sencillo de pagar sus viajes. La idea fue de Douglas Tompkins, otro aventurero de Yosemite que más tarde fundaría The North Face.
El nacimiento de Patagonia

Los viajes de Yvon Chouinard le llevaron, junto a Tompkins, a cruzar el continente americano para llegar a la Patagonia, un territorio salvaje que les marcaría para siempre.. En Escocia descubrió la doble vida de los polos de rugby, diseñados para soportar los más severos agarrones, eran perfectos para la escalada. El cuello, además, impedía que las cuerdas quemaran la piel. De sus viajes volvía con ideas, pero de Escocia además trajo un cargamento de polos de rugby que vendió inmediatamente a escaladores.
Junto a pitones y crampones, Chuoinard comenzó a vender polos, gorros de lana hechos a mano y guantes de lana. Había nacido Patagonia.
Patagonia y la innovación, Synchilla® y Capilene®

La historia de Patagonia solo puede entenderse desde la innovación. En los ochenta desarrollaron un compuesto de pelo sintético, como respuesta a la habitual composición de prendas de montaña, creadas únicamente a partir de algodón, lana y plumas, materiales que absorben la humedad. Synchilla era un compuesto desarrollado por Patagonia que funcionaba como una capa aislante de secado rápido, pero no tenía sentido utilizarla sobre una camiseta de algodón que absorbe la humedad corporal. Por eso desarrollaron primeras capas realizadas en polipropileno, un material que se utilizaba para fabricar cuerdas marinas por su capacidad para repeler el agua. Habían creado el sistema de capas. El polipropileno se convirtió luego el políester con un desarrollo específico para Patagonia que pasó a ser Capilene®. En la evolución de las prendas también hay un inesperado hueco para el estilo. En un momento en el que el producto outdoor tendía a ser de colores apagados y tranquilos, Patagonia introdujo colores impactantes como el cobalto, teal o espuma de mar. El motivo original era que Patagonia solo tenía acceso a este tipo de tejido creado por Malden Mills, pero también descubrieron una utilidad, con esos colores eran más visibles en caso de rescate.
El ideario de Patagonia

La evolución de la empresa estableció un ideario, una lucha contra el calentamiento global, la tala de bosques tropicales y la pérdida de los ecosistemas. Desde los setenta, Patagonia ha participado en campañas para frenar planes de desarrollo que iban directamente en contra de la vida silvestre, pero en los ochenta sus acciones se convirtieron en un compromiso: donar el 10% de las ganancias a grupos que luchan por salvar o restaurar el habitat natural (que más tarde cambió al 1% de las ventas, con o sin beneficio). Patagonia ha liderado algunas de esas campañas, conscientes de su papel como contaminador. Trabajan con algodón orgánico desde 1996, desarrollaron un poliéster a partir de botellas de plástico recicladas y sus tiendas, oficinas y centros logísticos se diseñan para crear el menor impacto. Patagonia está certificada por como empresa B Corp, lo que garantiza que tiene una misión social y ambiental.
Patagonia, propiedad del planeta
Al cumplir sus 50 años, ese compromiso se acrecentó. En septiembre de 2022 Yvon Chouinard donó la empresa a la Tierra. Lo hizo a través de dos entidades, Patagonia Purpose Trust, creado para proteger los valores de la compañía y la ONG Hodlfast Collective, dedicada a defender la naturaleza. Los beneficios de la empresa irán directamente a velar por el planeta. Un mantra que se repite en todos los aspectos de Patagonia, desde el diseño, que trata de ser atemporal y duradero, pasando por la fabricación con materiales reciclados, a la comunicación, que apuesta por un uso responsable de sus prendas.
La nueva temporada de Patagonia está ya disponible en FOOTDISTRICT.