Es difícil de creer, pero a mediados de los años 80 hubo una época extremadamente dura para Nike. La creciente popularidad del aerobic hizo que Reebok usurpara al Swoosh el trono de la ropa deportiva, y su recién contratada estrella Michael Jordan se había sentido frustrado con la marca y buscaba agilizar la rescisión de su contrato de patrocinio. Ahora, todos sabemos que esta depresión no duro mucho tiempo, pero las cosas podrían haber sido muy diferentes si no fuese por un solo hombre: Tinker Hatfield.

Repasamos la historia de la persona que salvó Nike: Tinker Hatfield
Tinker se conectó con Nike a una edad muy temprana. Como atleta con talento, especialmente en salto de pértiga, Tinker se unió al equipo de atletismo de la Universidad de Oregón con una beca deportiva, allí fue entrenado por el cofundador de Nike, Bill Bowerman. Como muchos atletas en el equipo, Tinker se convertiría en un conejillo de indias para los últimos diseños de calzado de Nike, y en 1981, con sus estudios terminados, Tinker asumiría oficialmente un papel en la sede de Nike.
Sorprendentemente, para todos aquellos familiarizados con el legado de Tinker, que ahora es conocido como un legendario diseñador de zapatillas, sus inicios en la marca no tuvieron nada que ver con esta actividad – de hecho, ¡ni siquiera lo había considerado! En la universidad, Tinker estudió arquitectura, graduándose como parte de la clase del ’77 y su primer área de trabajo en Nike fue en promociones, diseño de ferias y exhibiciones para la marca.
Tinker pasó del diseño de stands y ferias a desarrollar algunos de los modelos más icónicos de la historia de Nike
Modelos como la Air Force 1 trajeron el éxito a Nike a principios de los 80, pero, a medida que el auge del aerobic despegó en los años siguientes, la marca se encontró sin ningún producto para satisfacer esta enorme ansia de fitness. Reebok se les adelantó, creando modelos como el Freestyle o el Workout con los que conseguirían un gran éxito de ventas. Este desliz momentáneo hizo que Reebok se expandiera rápidamente e incluso lograra superar el dominio de Nike en el mercado de la ropa de deporte. Estaba claro que el gigante de Oregón necesitaba replantear las cosas – ¡y rápido!
En un intento por inyectar un poco de creatividad a la marca, Nike organizó un concurso de diseño que duraba 24 horas. Tinker participó en este evento y, a pesar de no tener experiencia en el diseño de sneakers, logró destacar por encima del resto de los habituados diseñadores, muchos de los cuales se limitaron a producir diseños que seguían la línea de los viejos y aburridos estilos de la época. Al instante, el papel de Tinker dentro de la compañía cambió y, en 1985, se unió al diseño de calzado de Nike.

Su pieza más icónica es la Air Max 1, a pesar de ser el responsable de piezas como: Air Max 90 o Air Jordan 3
No le llevó mucho tiempo dar rienda suelta a su talento y, en 1987, presentó al mundo una de las zapatillas más sorprendentes hasta la fecha. Inspirado por el llamativo Centro Georges Pompidou de París (también conocido como el Centro Pompidou), Tinker decidió incorporar la misma idea de funcionalidad expuesta en su último diseño para correr: una simple sneaker conocida hoy en día como la Air Max 1.
Nike Air no era nada nuevo en 1987. La tecnología de amortiguación presurizada ha estado en el mercado desde el lanzamiento del Air Tailwind original en 1979 – el diseño de Tinker fue simplemente el primero en mostrarlo en acción.
La tecnología Air Max fue un éxito instantáneo y no pasó mucho tiempo hasta que las cámaras de aire visibles comenzaron a aparecer en casi todos los modelos de Nike. Uno de estos diseños fue la Air Jordan 3: la primera contribución de Tinker a la línea Air Jordan.
Michael Jordan y Hatfield acabaron siendo muy buenos amigos
Antes de firmar con Nike, Michael Jordan estaba enamorado de adidas y sus primeros años con el Swoosh no le convencieron. Ni la Air Jordan 1 ni su sucesora, la Air Jordan 2, eran de su gusto y se dice que estaba listo para abandonar el barco. Con el objetivo de no perder al nuevo atleta estrella de la marca, el director ejecutivo de Nike, Phil Knight, asignó a Tinker la tarea de crear la siguiente zapatilla de MJ con la esperanza de que sus innovadores diseños pudieran ser el cambio necesario para retener a la estrella de los Chicago Bulls.
La Air Jordan 3 era diferente a cualquier otra cosa que había en el mercado, pero, lo más importante, Tinker había escuchado las peticiones de Jordan y sus comentarios. Para satisfacer estas demandas, Tinker produjo un diseño de media caña – territorio desconocido para las zapatillas de baloncesto de la época – e incorporó cuero flexible para dar a la AJ3 una sensación de desgaste desde el primer momento. El uso de la impresión «elephant» en la puntera y el talón, así como el uso de una cámara de aire visible, hizo que la sneaker sobresaliese por encima de cualquier otra oferta del momento. Jordan se enamoró al instante y su fe en la marca alcanzó niveles insospechados.

Tinker continuaría subiendo el nivel release tras release dentro de la línea de Air Jordan, dándonos algunos de los modelos más icónicos de todos los tiempos, incluyendo la Air Jordan 4, Air Jordan 5, Air Jordan 6 y Air Jordan 11. Tinker se alejaría de la línea de Air Jordan después del lanzamiento de la Air Jordan 15, expresando un agotamiento mental total.
Ésta no sería la última de las aportaciones de Tinker a la línea del Jumpman. El icónico diseñador regresaría a petición personal de Michael Jordan para el lanzamiento de la Air Jordan 20. Con los años Tinker contribuiría de nuevo, produciendo diseños como la Air Jordan 23 y, más recientemente, la Air Jordan 30.

Sin embargo, no fue sólo bajo la sombra del Jumpman donde Tinker Hatfield tuvo éxito. El mismo año que la Air Max 1, Tinker también nos traería la salvaje Air Safari y la Air Trainer 1, la última de las cuales daría nacimiento a una de las trainers más conocidas ya que se pudieron ver en los pies del gran jugador de tenis John McEnroe, a quien le gustó tanto el diseño que decidió usarlas en múltiples ocasiones, para incredulidad de Nike.
Las contribuciones de Tinker no sólo a Nike, sino también al mundo de las sneakers en general, son tantas que es prácticamente imposible numerarlas.
Además de todo lo que ya hemos comentado, también es artífice de las conocidas Air Max 90, Air Huarache, Air Max 180, Air Mowabb, Air Tech Challenge, Air Trainer SC, Air Oscillate, Air Zoom Talaria y, lo que muy probablemente sea la zapatilla más importante en la historia del cine: la Mag.
Incluso haría realidad las sneakers de cierre automático con la introducción de la tecnología E.A.R.L., tal y como se utiliza en las réplicas de la Mag, que se subastan en números ilimitados para fines benéficos y también en la HyperAdapt 1.0, a la que es más fácil acceder.

Tinker Hatfield es conocido popularmente como el hombre que salvó a Nike y, con tal número de diseños icónicos a su nombre, no es difícil entender por qué. ¿Habría vuelto Nike sin Tinker a su lado? Es difícil de decir, pero una cosa es segura: ¡no querríamos vivir en un mundo sin su increíble aportación!