Lanzada en 1990 y diseñada por Tinker Hatfield, la Air Jordan 5 ocupa un lugar especial en la historia del baloncesto y de la cultura. Como parte de la saga original de Jordan, esta silueta ha sido reverenciada, estudiada y diseccionada en innumerables ocasiones.
Sin embargo, todavía quedan historias que no siempre se cuentan, detalles que enriquecen su leyenda y conexiones inesperadas con el cine, la moda y la innovación técnica.
El proceso de diseño
Su nombre original no era Air Jordan 5. En los catálogos originales de 1990 y en las cajas aparecía simplemente como Air Jordan. No fue hasta la reedición del año 2000 cuando comenzó a llamarse Air Jordan V.

Los elementos reflectantes comenzaron a aparecer en las zapatillas en la década de los setenta, con un propósito funcional: ser visto durante los entrenamientos nocturnos. La Air Jordan 5 fue la primera zapatilla de baloncesto en incorporar materiales reflectantes, pensados para destacar bajo los flashes. Curiosamente, este tipo de acabados fue posteriormente prohibido en algunas ligas de baloncesto.
Un detalle técnico la conecta directamente con Regreso al Futuro: Tinker Hatfield, diseñador de la Jordan 5, también diseñó la Nike Mag para la película, que se estrenó solo un año antes, en 1989. La suela translúcida de la Jordan 5 fue desarrollada inicialmente para aquel modelo futurista.
En los bocetos originales, Tinker Hatfield proponía dos colorways que funcionaban como opuestos, creados ambos a partir del color “grape”. No fue la última vez que Tinker buscaba inspiración en las uvas, el color más famoso de las Jordan 11, Concord, se refiere a un tipo de uva.

Jordan 5 en juego
Una de las curiosidades más llamativas de la Jordan 5 es que en algunas versiones tenía el número 23 bordado en el lateral, algo inusual en sus predecesoras. De hecho, hubo un partido en el que el único lugar donde apareció el «23» fue en las zapatillas. Ocurrió el Día de San Valentín de 1990, cuando la camiseta número 23 de los Bulls desapareció misteriosamente del vestuario antes del partido contra Orlando Magic. Jordan jugó con una camiseta sin nombre y con el número 12.

Durante el verano de 1990, Michael participó en una gira europea con paradas en Francia y Alemania, aunque el partido más recordado fue su participación en el All-Star de la ACB, la liga española.

En los playoffs de 1989, los Chicago Bulls realizaron una demostración visual de unidad: todos se presentaron con zapatillas negras. Un año después, durante la eliminatoria contra los Bucks, dieron un paso más: añadieron cordones blancos, que no estaban incluidos en la versión comercial de la Jordan 5. Algunas ediciones especiales han recuperado ese detalle, como las Jordan 5 Premio Bin23 de 2011 o las Jordan 5 Reimagined de 2025.

Usuarios ilustres
Mientras que las Air Jordan 1 y 2 tenían versiones high y low, y las Jordan 3 y 4 introdujeron una altura intermedia, la Jordan 5 se diseñó exclusivamente como un modelo high… hasta que llegó Mike Bibby. El base debutó en la NBA en 1998 y rápidamente se convirtió en uno de los rostros más visibles de Jordan Brand. ¿El único inconveniente? Prefería jugar con zapatillas bajas. Así, Jordan creó versiones especiales low de modelos como la Jordan 5, y más tarde también de las Jordan 6, 8, 9, 12 y 13.
Entre los nombres más sorprendentes que han llevado las Jordan 5, destaca uno: Phil Knight, fundador de Nike, quien posó con ellas en una sesión de fotos para People Magazine. Buena elección, ya que en esa sesión intentaba emular a Michael Jordan.

Virgil Abloh, nacido en Chicago e influenciado por la era dorada de los Bulls, tuvo en las AJ5 sus primeras Jordan. Ese vínculo se tradujo en un nivel de detalle extraordinario en sus Jordan 5 Off-White, donde siempre respetó los colores originales.

P.J. Tucker, considerado el mayor coleccionista de zapatillas de la NBA, rindió homenaje a Abloh tras su muerte con una versión personalizada de la Jordan 5, cargada de mensajes hacia el diseñador.

