Adi Dassler, el fundador de adidas, era un deportista todoterreno y su pasión impregnó sus diseños. Desde sus inicios, adidas fue la marca deportiva que creaba para todos los deportes, para todos los deportistas. Y entre esos deportes estaba el boxeo.
El diseño de unas botas de boxeo parece sencillo, una suela fina para mentenerte en contacto con el suelo y piel de primera calidad para un ajuste perfecto. Desde los orígenes de adidas, había ido ganando un hueco entre otras marcas específicas de boxeo hasta convertirse en la marca de confianza del mejor boxeador del momento y quizás de la historia, Muhammad Ali. Tanto que, cuando fue despojado de su título, Ali envió sus botas como regalo a Adi Dassler, que las había diseñado especificamente para él.
Con sus botas blancas y rojas había participado en un combate contra el alemán Karl Mildenberger y después de su vuelta al ring, en la exhibición frente a George Hill en Atlanta. Se dejó ver con las tres bandas en entrenamientos, pero no en su siguiente combate contra Quarry, el primero oficial tras su suspensión. Unas horas antes de su duelo contra Oscar Bonavena, desde el séquito de Ali se anunció que estaba pensando abandonar adidas.

Horst Dassler, el hijo del fundador de adidas trató de convencer a Ali. Y lo hizo con un regalo especial. Envió hasta Nueva York a John Bragg, uno de sus empleados de confianza, que trabajaba con deportistas estadounidenses. Muhammad Ali solía comparar sus movimientos con los de los pasos de baile y comentó cómo las vestimentas de las bailarinas amplificaban sus movimientos. Borlas y flecos que flotaban, acompañando cada paso.
Bragg y Horst Dassler quisieron convertir sus botas en un elemento más en los bailes de Ali. A unas horas del combate, buscaron borlas de satén y encontraron a unos zapateros que trabajaban para eventos escénicos; actuaciones teatrales, óperas y ballet. Ellos fueron los únicos que no se sorprendieron por la extraña petición, crear unas botas de boxeo con borlas. Lo consiguieron unas horas antes del combate.

Bragg las ocultó al séquito de Ali y se las mostró exclusivamente al púgil. Con las borlas cosidas sobre el collar de las botas, Muhammad Ali tenía exactamente lo que quería. En la rueda de prensa previa al combate, usó sus botas como una herramienta dialéctica: anunció que los mejores fabricantes de zapatos habían venido desde Alemania solo para crearle unas botas a Ali.
Alí batió a Bonavena en el 15º asalto y volvió a usar sus adidas frente a Joe Frazier, que también llevaba unas adidas. Ambos coparon la portada de Sports Ilustrated en una de las imágenes que definió la relación de adidas con el boxeo.
La conexión de adidas y Muhammad Ali fue mucho más allá, incluso después de su vida deportiva. En 2004, cuando adidas buscaba un slogan para su marca, se inspiraron en Ali.

«Impossible is just a big word thrown around by small men who find it easier to live in the world they’ve been given than to explore the power they have to change it. Impossible is not a fact. It’s an opinion. Impossible is not a declaration. It’s a dare. Impossible is potential, is temporary, Impossible is nothing».
Impossible is nothing se convirtió en el lema de la mayor campaña de adidas hasta el momento, supuso el renacimiento de la marca. En aquellas imágenes, el propio Muhammad Ali competía contra su hija. Impossible is nothing. Una filosofía que ha mantenido a la marca fiel a sus orígenes. Y por supuesto, al boxeo.
