La amortiguación ha sido una de las características más buscadas en las zapatillas actuales, pero no siempre fue así. Todo comenzó en los años 70, cuando la popularización del jogging en Estados Unidos llevó a miles de personas a las calles y enfrentarse al duro asfalto. Fue un momento de verdadero cambio para el diseño de las zapatillas, una verdadera revolución que se amplió en otros deportes y por supuesto, hasta la moda.
Desde entonces, las principales marcas han desarrollado sistemas para amortiguar el impacto.
adidas
Hasta bien entrados los años setenta, Europa era el mercado más importante de adidas y las necesidades eran muy distintas a los corredores americanos. adidas usó diferentes espumas y EVA hasta los ochenta, cuando desarrolló distintos conceptos centrados en la personalización de la amortiguación.
adidas Vario Shock – Absorption System (1984)
Presente por primera vez en la adidas L.A Trainer, lanzada para los Juegos de Los Angeles en 1984. Pins de diferentes durezas que se insertaban mecánicamente en la mediasuela para adaptarse a las necesidades de cada corredor, dependiendo de su peso y la superficie en la que desarrollara su actividad.

adidas A.P.S. Anti-Pronation & Shock (1986)
Un entramado situado en el interior de la mediasuela que podía personalizarse gracias a una llave extraible que se situaba en el talón.

Durante los noventa, elementos como Torsion y Feet You Wear se basaban en la amortiguación como un elemento más dentro de un sistema en el que la estabilidad, el control o la libertad eran lo principal.
adiprene & adiprene+(1996)
En la década de los noventa adidas lanza adiprene y adiprene+, dos compuestos diferentes con caracteristicas diferentes que servían como elementos contrapuestos, adiprene absorbía el impacto y adiprene+ devolvía la energía para una nueva pisada.
Bounce (2005)
Una nueva espuma con un mayor retorno de energía que en sus versiones originales formaba una espectacular estructura en tres dimensiones.
BOOST
Fue en 2013 cuando adidas revolucionó el concepto de amortiguación con BOOST, un cambio de paradigma que surgía a partir de la unión de pequeñas cápsulas de TPU fusionadas. Apareció por primera vez en la adidas Energy BOOST, pero fue con las UltraBOOST con las que adidas revolucionó la amortiguación.

ASICS
El principal sistema de amortiguación de ASICS es el GEL, creado hace cuatro décadas y que sigue siendo extremadamente funcional.
GEL (1986)
ASICS se unió a TAICA, una empresa de innovación en materiales, para desarrollar el Alpha Gel, una tecnología revolucionaria para los sistemas de amortiguación. Este gel semifluido de silicona se incorporó a la mediasuela de EVA, optimizando la absorción de impactos en puntos clave. Su capacidad para dispersar la fuerza de los impactos y reducir la vibración no solo aliviaba la fatiga, sino que también ayudaba a prevenir lesiones, transformando la industria del calzado deportivo. Se utilizó primero en la ASICS Freaks Alpha, solo para Japón y más tarde en la GT-II.

FlyteFoam (2016)
Espuma ultraligera con fibras reforzadas para mejorar la amortiguación y la durabilidad sin añadir peso que aparecía en los modelos de gama alta. Ha evolucionado en distintos compuestos, como FlyteFoam Propel (2018), FlyteFoam Blast (2020).
Dr Martens
Aunque Dr Martens no se centra en la amortiguación deportiva, ha innovado en la comodidad y absorción de impactos con diferentes tipos de suela.
AirWair (1960)
Introducida en las primeras Dr. Martens 1460, esta suela con aire encapsulado en la entresuela ofrecía mayor absorción de impactos y comodidad en comparación con otros calzados de trabajo. Es la tecnología base de todas las botas clásicas de la marca.

Hoka
Las espumas sobredimensionadas son unas de las características esenciales de Hoka, que juega no solo con los materiales sino con estructuras y formas que mejoren el rendimiento, como su reconocido rocker frame.
ProFly (2017)
ProFly™ es una mediasuela de doble capa diseñada para ofrecer una pisada más dinámica. Combina una capa superior de espuma suave para mayor comodidad con una capa inferior más reactiva que mejora la respuesta y la propulsión en cada zancada.

ProFlyX™ (2020)
Unas placas añadidas a la espuma ProFly, que ofrece una propulsión agresiva que combinan durabilidad y ligereza para un retorno de energía más dinámico y eficiente en cada zancada.
New Balance
ENCAP (1985)
Combinación de una cuña de EVA suave y un borde de poliuretano más rígido en la entresuela para mayor estabilidad y durabilidad. Combina una espuma suave con un borde firme en la entresuela, mezclando amortiguación en el interior y soporte en el exterior.
ABZORB (1993)
Material basado en elastómeros que absorbe impactos y redistribuye la energía para reducir la fatiga en cada pisada. ABZORB fue desarrollado a mediados de los 90 como una tecnología innovadora para running, convirtiéndose en una parte fundamental del Sistema de Suspensión NB. Con el auge de la tecnología en el nuevo milenio, ABZORB fue evolucionando con diferentes versiones, como ABZORB Full Length, ABZORB DTS y, posiblemente, su forma más conocida hoy en día, ABZORB SBS.

N-ERGY (2006)
Tecnología de New Balance basada en cápsulas de gel en la entresuela para mejorar la absorción de impactos y el retorno de energía.
REVlite (2009)
Espuma 30% más ligera que otras entresuelas de rendimiento sin comprometer la respuesta y la durabilidad.
Fresh Foam (2014)
Espuma diseñada con datos recopilados de corredores para proporcionar una pisada más suave y natural. Su estructura de hexágonos permite zonas de mayor suavidad o firmeza según la necesidad. Está desarrollada a partir de los datos 3D recopilados de atletas reales para analizar el mapa de presiones y la aplicación de fuerzas.
FuelCell (2019)
Compuesto con alta capacidad de respuesta y retorno de energía, diseñado para maximizar la propulsión en cada zancada. Es la espuma técnica con el mayor retorno de energía creado hasta la fecha. Su diseño exclusivo está pensado para ofrecer sensaciones excepcionales, más dinámicas y reactivas y brinda al corredor una propulsión máxima en cada zancada.
Nike
Sponge Rubber (1972)
Bill Bowerman, uno de los fundadores de Nike, tuvo como primer objetivo popularizar el running en Estados Unidos, para lo que creó grupos de entrenamiento muy ajenos a la elite. Allí descubrió que la pisada era muy distinta de sus atletas y necesitaban algo más de amortiguación en el talón. Fue así como surgió la idea de unir la comodidad de una chancla de baño con una zapatilla de running.
El resultado fue la Nike Cortez, con una cuña de espuma en el talón. Hoy día puede parecer increíble, pero aquellas Cortez eran un prodigio de tecnología basadas en la amortiguación.
Air (1979)
La Nike Tailwind fue la primera zapatilla con unidad Air integrada. La idea es sencilla, el aire es más ligero y amortigua mejor que la espuma, por lo que poner aire en la mediasuela de una zapatilla supondría un adelanto tecnológico. Gracias a Frank Rudy, Nike consiguió desarrollar una cápsula que pudiera integrarse en las mediasuelas y se convirtió instantáneamente en en estandar de amortiguación.

Air Max (1986)
Desde el primer paseo con el prototipo de las Tailwind, el objetivo era el mismo: colocar más Air en la mediasuela. En 1986, las unidades Air eran tan grandes que se hacían visibles desde el exterior, era una ventaja funcional además de cambiar para siempre la estética de las zapatillas. La constante evolución de la saga Air Max le permitió usar diferentes presiones para adaptarse a la pisada, así eliminar completamente la espuma para conseguir el objetivo original.

Air Zoom (1995)
Una evolución del Air que usa fibras para amortiguar e impulsar. Permite una mayor capacidad de respuesta en una pieza de menor tamaño, por lo que fue elegida para deportes que necesitan reactividad. Originalmente llamada Tensile Air, apareció primero en la Nike LWP y más tarde en Zoom Spiridon, modelos de baloncesto y fútbol.
Tuned Air (1998)
Un tipo de amortiguación que mezclaba diferentes patentes para colocar unas semiesferas de TPU en el interior de las unidades Air para mantener la estabilidad. Usada principalmente en la saga Air Max Plus (tanto que son conocidas como TN), también apareció en zapatillas más técnicas como Air Tuned Max y Air Tuned Force (baloncesto).
Shox (2000)
Las primeras Shox constaban de cuatro columnas que abosrbían el impacto y retornaban la energía (el nombre original de los modelos estaba relacionado con la actividad para la que se diseñaban + el número de columnas, Shox R4 por running+4 columnas, BB4 por Basketball+4 columnas).

Su primer impacto en los Juegos Olímpicos, con Vince Carter como principal endorser y su mate por encima de un jugador francés, fue la aparición más impactante de un sistema de amortiguación.
React (2017)
Espuma desarrollada para running y baloncesto con alta durabilidad, ligereza y retorno de energía. A diferencia de otras tecnologías, la espuma React mejoraba el rendimiento en el retorno de energía, reducción de impacto, ligereza y durabilidad.
Su evolución, ReactX aumenta su rendimiento y reduce el impacto ambiental.
ZoomX (2017)
Nike ZoomX es la espuma más ligera, suave y reactiva de la marca, desarrollada para optimizar la velocidad mediante un alto retorno de energía. Su composición proviene de un material originalmente utilizado en la industria aeroespacial, adaptado al calzado de alto rendimiento por primera vez en las Nike Zoom Vaporfly Elite y 4%.

On
CloudTec® (2010)
Sistema de amortiguación de On basado en «pods» o nubes independientes en la suela, diseñadas para comprimirse al impacto y expandirse en la fase de despegue, proporcionando una sensación de aterrizaje suave y despegue explosivo.

CleanCloud™ (2024)
Espuma de amortiguación creada a partir de emisiones de carbono recicladas, parte del compromiso sostenible de la marca.
Puma
Trinomic (1990)
PUMA lanzó la amortiguación TRINOMIC en 1990, una tecnología visible con un sistema hexagonal en la suela que se comprimía y recuperaba la forma original, para ofrecer amortiguación, estabilidad y flexibilidad. Inspirada en estructuras naturales como los panales de abeja, combinaba ligereza y resistencia en celdas llenas de aire ubicadas en el talón y el antepié. Su icónico logo triangular simbolizaba sus tres beneficios clave, consolidando su uso en zapatillas de running, baloncesto, tenis y fútbol durante los años 90.

CELL (1998)
PUMA introdujo la tecnología CELL en la década de 1990, durante el auge de la amortiguación visible en el running. Su sistema utilizaba TPU moldeado por soplado en una estructura de celdas hexagonales entrelazadas para mejorar la estabilidad y la absorción de impactos.
NITRO (2021)
La espuma NITRO de PUMA es un material de amortiguación infundido con nitrógeno que mejora la capacidad de respuesta y propulsión de la mediasuela. Lanzada en 2021, combina ligereza y comodidad, optimizando el rendimiento en el running. Se ha convertido en un elemento clave en el calzado de alto rendimiento de PUMA, proporcionando una pisada más eficiente y cómoda para los atletas.

Reebok
Los principales sistemas de amortiguación de Reebok surgieron durante los años 80 y 90, cuando la marca competía con Nike por hacerse con los mejores deportistas del mundo.
ERS (1987)
En plena explosión del Air Max, Reebok respondió con Energy Return System (ERS). Utilizado en las zapatillas de running ERS 1000 y 2000, así como en modelos de baloncesto como la Pump y la Pump Twilight Zone, esta tecnología ofrecía un sistema de amortiguación único. El deportista recuperaba la energía de cada pisada a través de los tubos Hytrel que recuperan su forma original.
Hexalite (1990)
Es una estructura con forma de panal, desarrollada durante investigaciones espaciales, que representa la última innovación en amortiguación ligera para atletas. Este sistema único de absorción de impactos utiliza elastómeros politermais que distribuyen eficazmente la presión en una mayor área de la mediasuela. Hexalite ofrece una absorción de golpes superior a los materiales convencionales, brindando un calzado deportivo de alto rendimiento.

DMX (1997)
La tecnología DMX de Reebok fue introducida en 1997. Fue una de las primeras innovaciones en amortiguación dinámica, en las que el aire se movía dentro de las cámaras de aire situadas en la mediasuela, adaptándose al pie y proporcionando una amortiguación más personalizada durante el movimiento. Desde entonces, ha sido una característica destacada en varios modelos de la marca.
Saucony
GRID (1991)
Fue el primer sistema de amortiguación basado en una estructura en forma de rejilla (GRID) integrada en la entresuela, que ofrecía absorción de impactos y mejoraba la estabilidad, dos conceptos muy relacionados.
ProGrid (2002)
Evolución del sistema GRID, con una estructura más refinada y materiales mejorados para mayor suavidad y respuesta.

PWRFOAM (2018)
Nueva espuma EVA optimizada para suavidad y reactividad, utilizada en combinación con otras tecnologías de la marca.
PWRRUN (2020)
La tecnología PWRRUN de Saucony está formulada con un tipo especial de espuma PEBA, conocida por su excepcional retorno de energía. Esta espuma se ha diseñado con perlas que la hacen aún más reactiva y amortiguada a altas velocidades. Además de ser increíblemente ligera, la tecnología PWRRUN PB mantiene su rendimiento de manera consistente en todas las temperaturas, lo que la convierte en una opción confiable tanto para entrenamientos como para competiciones.