«Los memes son la celebración viral del espíritu punk». Lo dice el fotógrafo y director Rémi Ferrante (@pastremi), la persona detrás de proyectos como Blast Magazine o Le Confiné Libéré y de campañas como la última de Casablanca SS20. Le avala un recorrido creativo entre Los Ángeles y París, trabajando con firmas como Asics, Nike, adidas, Lacoste, LVMH o Hypebeast.
Su conexión con la naturaleza, su perspectiva contemplativa, su toque irónico y su admiración por la arquitectura son algunos de los distintivos que quedan patentes en cada uno de sus trabajos. Rémi Ferrante abraza la espontaneidad y la contracultura, y en sus fotografías se percibe una fluidez orgánica, una ruptura armónica del elitismo clásico y una inquietud artística que pareció florecer ya en sus primeros años de juventud, entre raves y skateparks.

Háblanos sobre tu proceso creativo. Desde tus inspiraciones, tus rutinas diarias, etcétera, hasta el resultado final.
Hay muchas variables involucradas en el proceso de la fotografía. La parte que suelo encontrar más crucial es la de ser capaz de crear el ambiente adecuado en el set. Este es el teatro, es donde todo sucede y donde tienes que ganarte la confianza de los modelos y del equipo con el que trabajas. Una foto es un documento personal de los deseos y fantasías de uno mismo, y donde tal vez el 90% es cuestión de espontaneidad. Creo que la espontaneidad me impone un principio organizador, una estructura. Hay una especie de magia que se genera en el set que nunca puedes controlas realmente, y me gusta aceptar la virtud de ese segmento como la mayor parte del proceso. El 10% restante consiste simplemente en aplicar la técnica obtenida de la experiencia. Me lleva tiempo procesar las ideas, quizá por todos los memes que veo.
Básicamente veo más memes en Instagram que en las cuentas de fotografía… especialmente en estos días, en los que las cosas se han ralentizado drásticamente. Pero en un esquema de producción, me gusta tomarme mi tiempo de antemano para nutrir mis ideas, intercambiarlas con un asistente, o un equipo, dependiendo del proyecto. Me gustan más las inspiraciones de las revistas y los libros antiguos que navegar por la web, donde los algoritmos de las redes sociales pueden ser un obstáculo para la mente en el proceso creativo. También me estoy centrando ahora en simplificar las herramientas que utilizo. Por ejemplo, proceso las imágenes sólo con una tablet e intento que sea lo más ligera posible, lo que supone ganar mucha movilidad en el sentido de estar libre de cargas, y muchas empresas van en esta dirección en el material que ofrecen. Me gusta escuchar música ambient para ponerme a trabajar, como Garrett (Private Life II), o Lara Sarkissian. La mediación y el yoga son también una parte esencial en mi rutina diaria.

¿Hasta qué punto controlas todo el proceso creativo? ¿Sueles trabajar en equipo o prefieres hacerlo todo por ti mismo?
Comencé en la fotografía yo solo, y estoy feliz de aprender cada día, de trabajar con terceras partes y conocer gente nueva y unirlos a bordo. El equipo es realmente importante. Estoy obsesionado con la luz, y hago muchas idas y venidas con el equipo de asistentes sobre las mejores técnicas que podríamos usar. La espontaneidad requiere una buena organización en la preproducción, para poder sentirte libre en el set e ir probando cada cosa. Me gusta empezar desde un lugar concreto e imaginar algo a su alrededor. Cuál es la historia que situaremos allí, etc.
¿En qué ciudades has vivido y cómo han influido en tu carrera?
Crecí en el sur de Francia, cerca del mar. Siempre fui skater y también salí mucho de fiesta en esa época, entre 1998 y 2003. Montpellier fue la cuna de las raves en Francia. En 2007 gané un concurso de moda organizado por Myspace con una marca de gafas de sol que lancé. Se trataba de una colección de gafas vintage hechas en Francia. El branding y las imágenes que creé en torno a esa marca llamaron mucho la atención, y de repente muchos artistas estaban deseando llevarlas, como A-Trak, Pedro Winter, todos los Fluokids y la gente de Colette de París y de toda Europa. Realmente era una novedad en Internet el poder comprar gafas de sol online, y yo fui quizás uno de los primeros en ofrecer este tipo de servicios. Fue el comienzo de la «marca personal», antes de Etsy y otros. Y fue un verdadero placer poder crear algo desde el principio hasta el final, especialmente las fotos.
En ese momento quise experimentar algo nuevo, así que me puse a prueba a mí mismo en otras ciudades diferentes, como Basilea, que era muy popular por sus spots de skateboard, o cerca de la frontera francesa. Viví allí un tiempo en un Artists Squat, llamado «Elsie 11», dirigido por punks queers muy guays que me acogieron, y luego me mudé a Ámsterdam y Milán, donde empecé a trabajar como fotógrafo para agencias de modelos. Finalmente me mudé a París, hace 12 años. Desde entonces seguí viajando y pasé mucho tiempo en Los Ángeles, que es una ciudad en la que me siento como en casa por muchas razones. La razón principal es que tiene una niebla única y una luz suave y perfecta. Es una verdadera bendición. Pero haber sido capaz de viajar por toda Europa, sin preocupaciones, con poco más que un skate y una mochila, fue la decisión correcta en aquel momento y me encantaría permanecer en ese ideal para siempre.

¿En qué se diferencia la industria de Los Ángeles con la de París?
La gente en EE.UU. adora París, y París se lo devuelve bien. Es genial ver que las marcas de Los Ángeles vienen cada vez más a la Semana de la Moda Masculina de París. Es un gran evento, tal vez podemos decir que se trata del punto culminante del calendario parisino. Allí surgen grandes colaboraciones artísticas, en esos momentos de bistrots después de un día de showroom. En mi campo, la fotografía y la dirección de arte, cada país actúa de forma complementaria y es interesante seguir viajando para seguir inspirándome en diferentes culturas. Ser un forastero con una maleta es la única manera para mí de conseguir ese «zeitgest» en la industria. Me encanta entender cómo funcionan las culturas, fuera de la correlación de la perspectiva de Internet. En cuanto a los medios de comunicación y las revistas, creo que Londres tiene el liderazgo, y es definitivamente la ciudad de Europa en la que hay que estar para los creadores de imágenes, ya que París está gobernada por «las grandes casas de alta costura» y a veces puede percibirse como algo bastante elitista. Va a ser interesante ver cómo la industria de las diferentes ciudades va a reinventarse en la era post pandemia.
Háblanos sobre Blast Magazine.
Blast Magazine fue a principios de los 90 una revista de cultura surf. En 2013 y 2014 empecé a trabajar en el proyecto de rehacer la revista y refrescarla un poco. Empecé a tomar la delantera en la dirección creativa, publiqué 2 números impresos y luego la puse online. Me encantaría volver a imprimir la revista pronto, es algo que está en mi lista de deseos para el 2021. Es genial ponerse detrás y montar el trabajo de otra persona. Hoy en día la versión digital sigue siendo sobre eso. La página de Instagram también se hizo un poco famosa, y desde hace tiempo entre sus followers hay grandes nombres de la industria como Virgil Abloh. Es bueno tener vía libre y dar mi opinión sobre el diseño, las contraculturas, la publicación de memes y el contenido inspirador que me encanta o que simplemente me obsesiona sin tener que dar explicaciones.

¿Cómo han afectado los memes y la cultura de Internet al fashion system? ¿Han sido un factor determinante en la llegada de ciertas tendencias? ¿Han contribuido a quitarle «seriedad» a lo que la moda y las élites han sido hasta ahora?
Es una pregunta muy interesante. Internet y nuestro tiempo en la pantalla tienen múltiples impactos en las tendencias. Los memes de moda, y en general los memes, ofrecen un momento de alegría, fácil de compartir en medio de un montón de información sobre la sociedad, ya sean noticias o algún otro evento glamoroso del mundo del espectáculo. La mayoría de estas informaciones procesadas diariamente pueden ser una fuente de inspiración para aquel que sabe cómo manejar tanto contenido. Pero también una gran fuente de ansiedad. Los memes de moda e incluso los memes de diseño (como @blastmagazine, @siduations, @uglydesign o @decorhardcore) no hace mucho tiempo que han adquirido un interés creciente. Es una necesidad real ofrecer el anverso de la industria, donde de algún modo todo es plano y elegante. Podríamos decir que todo esto comenzó con la aparición del concepto de normcore en todo Internet, y fue posteriormente validado por el mundo de la moda con Vêtements a través de la visión de Demna, una vez que llegó a Balenciaga. A partir de ahí todo estaba permitido, incluso ver a unas Crocs en los desfiles de moda. Los memes son el núcleo del humor de internet en su forma más espontánea, fácil de conseguir, relacionable, o simplemente tan desconectada que nos obliga a una reflexión, o al menos a guardar una distancia necesaria con la superficie de las cosas. ¡Quita los memes de la web mañana y empezarás a ver disturbios en tu calle! Son la celebración viral de hoy del espíritu punk.
¿Cómo afecta el exceso de información de Internet al trabajo creativo?
Supongo que uno de los mayores enemigos de la creatividad hoy en día es la procrastinación digital. La creación es un constante remix del mundo exterior. Te rodeas de cosas que para ti son relevantes para desarrollar un ejercicio práctico de deconstrucción. Parte de la dificultad a la que se enfrentan los fotógrafos es que casi cualquier tema ha acumulado ya una historia representativa, así que encontrar un nuevo espacio de discurso es un verdadero desafío. Estoy intentando hacer fotos que no sean demasiado ilustrativas. Porque eso no es interesante ni para un creador ni para un espectador. Y mantenerme alejado de la fotografía contemporánea en los medios sociales es tal vez un proceso creativo más saludable y productivo que realmente me conviene.

Desde una marca de gafas de sol hasta una campaña para Casablanca. ¿Qué ha cambiado en ti y en tus puntos de vista estéticos?
Si no me hubiera dedicado a la fotografía, la sociología podría haber sido una posible elección de carrera. Ambos están literalmente vinculados. Siempre me ha gustado la idea de la realidad. Yo también soy así y digo lo que pienso todo el tiempo. La fotografía me da la posibilidad de contar la historia de la gente, y quiénes son, y a veces cómo quiero que se les vea. Es un trabajo de distanciamiento con la sociedad y también una inmersión absoluta en ella. Me da la libertad de reajustar radicalmente mi relación con el mundo exterior. Me encantan los colores, y la espontaneidad, y trato de llevar eso a mis imágenes.
Aparte de fotógrafos, ¿cuáles y quiénes son sus referencias?
Podría ser una lista muy larga, pero si tuviera que nombrar dos, diría que Charlie Kaufman – es un gran escritor de cine y su inspiración siempre me ha sorprendido por su singularidad – y también últimamente estoy obsesionado con Rael, aka Claude Corilhon, quien creó un culto hace años llamado el «Movimiento Raeliano» con la idea de construir una embajada con base en la Tierra para dar la bienvenida a las civilizaciones extraterrestres. Todo en él es simplemente fascinante.
Si tuvieras que hacer una campaña para un modelo de zapatillas, ¿qué zapatillas elegirías?
Si tuviera que elegir una zapatilla para fotografiar diría que las És Accel OG, que son las históricas zapatillas de skate de los 90. Definitivamente pusieron del revés el mundo del skateboarding, con ese pequeño bolsillo interior para esconder tus secretos. Soñé con ese par durante mucho tiempo cuando era un niño. Me encantaría imaginármelas como el próximo modelo de Balenciaga.


Háblanos sobre el proyecto Le Confiné Libéré.
Le Confiné Libéré es el proyecto en el que empecé a trabajar unos días antes de que Francia comenzara su encierro. Empezó con un Instagram con un bonito logo hecho por mi amigo Jean André, que fue director de arte de Ed Banger y Colette, y recibió muchísima atención con 13.1k en sólo 3 semanas. Fue mi respuesta a los eventos actuales relacionados con la pandemia global. La idea era proporcionar a la gente una buena fuente de noticias, memes y llaves para un mejor encierro. Como una especie de medio de comunicación de lifestyle de la pandemia. Ahora mismo me lleva mucho tiempo, y es genial estar ayudando a la causa desde mi propia casa, conectando a la gente con las embajadas, y a los creativos que desean ayudar a la gente. A través de este proyecto ayudamos a que los enfermeros puedan trabajar, a que los propietarios de impresoras 3D entreguen protectores facial a los hospitales, y a crear una cadena de solidaridad, productividad, positividad y reactividad. También hago algunos memes en francés, a los que tampoco estoy muy acostumbrado. Es genial durante este tiempo pensar en cómo puedes contribuir a algo más grande que tú a nivel humano, y hasta ahora es un gran éxito.

¿Cuáles son sus planes para esta cuarentena?
Un amigo que trabaja en el estudio de foto de Vuitton en París me dijo a principios de enero que todas las campañas de Vuitton estaban congeladas. Fue un shock para mí. Luego empecé a escuchar a un colega de la industria que me dijo que todos sus trabajos se estaban cancelando, uno tras otro. De repente todos mis trabajos iban a ser cancelados y mi agente anuló todas las producciones. Así que ahora estoy pasando estos días como una limpieza. Limpieza de mis discos duros, de mi cuerpo, ¡y por supuesto de mi casa! Tengo la suerte de estar encerrado con 2 gatos encantadores y un perro adorable. Es el mejor momento para hacerme las preguntas correctas. Creo que cada uno de nosotros sintió que se acercaba un cambio, y que teníamos la necesidad de ralentizar un poco las cosas, pero no sabíamos realmente cómo detener el tren. La naturaleza lo hizo por nosotros. Agradezcámosle eso y pensemos en cómo podemos contribuir ahora a una mejor sociedad en la era post covid-19. Y esto debe organizarse ahora. Estoy trabajando en un nuevo proyecto que anunciaré pronto. También venderé copias para recaudar dinero para las personas afectadas por el virus, a través de un gran proyecto llamado @giveworld creado por Panos Galanopoulos, CEO de la Agencia PG&Co. Me uniré a un gran grupo de fotógrafos como Norman Reedus, Walter Looss, Christina Mittermeier y Matteo Montanari por una buena causa. Realmente deseo que todos nos hagamos más fuertes como sociedad después de la pandemia.
