Depresión Sonora existe en una tensión constante: entre los inicios solitarios de su habitación y los conciertos masivos; entre un nombre que evoca melancolía y su actitud creativa activa; entre la predominancia del sonido y la necesidad de una estética visual paralela.

La presentación de “Los Perros no Entienden Internet (…Y Yo no Entiendo de Sentimientos)” fue el momento para ubicar estos enfrentamientos sobre un escenario. En FOOTDISTRICT lo acompañamos en esta etapa, donde las adidas Adistar Control 5 se sitúan en el centro de su actitud. Hablamos con Marcos sobre cómo todos estos elementos, desde la música hasta el vestuario, construyen una personalidad compleja que se ha situado como una de las referencias del momento.
¿El vestuario que vemos en el escenario y en el material gráfico de Depresión Sonora es el vestuario de Marcos? ¿Existe una diferencia consciente entre la persona y el personaje a través de la ropa?
100% es mi ropa. No me gusta sentir que voy disfrazado y creo mucho en lo auténtico de un proyecto donde lo estético a nivel personal es clave. Creo que tiene que haber una personalidad propia que no distinga entre personaje y persona.


Aunque Depresión Sonora no se define por un estilo concreto, el nombre del proyecto puede llevar a ciertos prejuicios visuales. ¿Sientes que ese nombre ha limitado o, por el contrario, ha reforzado la libertad de tu propuesta estética?
Creo que es un juego de palabras que de primeras puede hacer sentir encasillado al proyecto, pero que en cuanto lo entiendes te puede llevar a muchos sitios. Al final la forma estética se va formando con el tiempo y el haber nacido en un ambiente alternativo me ha dado esa libertad de escoger. Podría aparecer con pintas de gótico que a todo el mundo le parecería normal pero mi alma es mucho más rapera.


En tu experiencia, ¿crees que la ropa tiene el poder real de influir en tu estado de ánimo antes de un concierto o en la forma en que te relacionas y comunicas con el público mientras actúas?
Totalmente. Si uno se siente cómodo con su aspecto eso te da la seguridad para darlo todo en el escenario.
¿Crees que ciertas prendas (como una cazadora específica o un tipo de zapatilla) tienen una capacidad especial para comunicar, simplemente por su asociación histórica con géneros o movimientos musicales concretos?
La ropa y la estética son un elemento cultural clave. Muchas marcas se asocian a estilos de música y tribus urbanas diferentes. Llevo años comprándome el mismo tipo de zapatillas de la misma marca porque mis mayores cuando era más chaval las llevaban y representaban un símbolo de pertenencia.


Como músico que desarrolla una mirada estética aguda, ¿ha influido el arte de la fotografía —la composición, la luz, el grano— en la forma en que concibes tu propia imagen y te presentas al mundo a través de tus videoclips y sesiones?
De la misma manera que a nivel sonoro intento conseguir una estética concreta que me lleve y transmita sensaciones concretas, con lo visual ha sido igual. Intento cuidar el formato con el que se graba todo. Esta vez todos los videoclips están grabados con cámaras digitales de entre el 2005 y 2009. Luego hay mucho recurso con MiniDV y procesado con sintetizadores de video. Todo tiene que ser parte de un conjunto para transmitir lo que realmente quieres.

A menudo te hemos visto con camisetas de Bad Brains, Nirvana o gorras que recuerdan la estética shoegaze. ¿Constituyen estas elecciones un relato estético cohesionado o son, simplemente, homenajes musicales puntuales a bandas que te influyen?
Me gusta mucho el merch y estética de bandas de los 90’s. Son sobre todo un tributo a esas bandas pero que al final constituyen parte de ti y tu estética.
Tus inicios fueron puramente lo-fi y DIY (hazlo tú mismo). Ahora que Depresión Sonora es un proyecto consolidado que toca en grandes escenarios, ¿cómo negocian la transición estética y visual de la «habitación» a estos formatos? ¿Es necesario mantener una esencia visual reconocible a pesar del cambio de escala?
Mientras seas auténtico todo aquello que nace en un cuarto te lo llevarás a donde vayas. Obviamente hay que medir con la gente que trabajas pero hay que ser fiel en ciertas cosas a la filosofía de trabajo que te ha llevado a donde estás.


Una narrativa de autenticidad y de sentido global en la que Marcos incluye las adidas Adistar Control 5, el modelo que le ha acompañado en la presentación de “Los Perros no Entienden Internet (…Y Yo no Entiendo de Sentimientos)”.