Hace 40 años, adidas lanzó al mercado una silueta de tenis que, más allá de su cometido inicial, se convertiría en la zapatilla favorita de varias generaciones de subculturas y tribus urbanas durante los 80 y 90. Con las adidas Campus “London” y “Paris”, la marca de las tres bandas acerca la leyenda a un nuevo público que aún tiene muchas historias por contar.
Hubo una época en la que las grandes marcas deportivas se dedicaban a fabricar calzado y ropa para entrenar o competir. Sin más. Un tiempo muy distinto al actual en el que, de forma paralela, surgían nuevos estilos musicales, corrientes estéticas y grupos humanos que marcaban el momento cultural en que se encontraban. Corría la segunda mitad de los 70 y la juventud se rebelaba más que nunca contra las generaciones anteriores.
Los miembros de estas subculturas se definían adoptando elementos que les sirvieran para apuntalar su personalidad, en oposición a los planteamientos más tradicionales de sus mayores. Así, el uso de prendas destinadas a actividades profesionales o específicas se convirtió en un fenómeno sin vuelta atrás.

Ocurrió con las Dr Martens, botas de trabajo de puntera reforzada usadas en las factorías de Reino Unido antes de saltar a la calle en los pies de punks y skinheads en los 70 y 80, y grunges y alternativos en los 90. O con las Nike Dunk, la legendaria silueta de baloncesto que dio el salto del parqué de las canchas de la NBA al asfalto de las calles de todo el mundo. Y, por supuesto, también pasó con adidas. Y es que la marca germana juega un papel fundamental en esta historia.
Run-D.M.C: cuando los rappers más famosos del mudo cambiaron la Superstar por la Campus
Si viajamos al Nueva York de 1983, observaremos que la calle ha sido tomada por jóvenes en su mayoría de ascendencia afroamericana que escuchan y bailan una extraña música de ritmo machacón y elaboradas rimas, y visten de manera radicalmente distinta a sus hermanos mayores. Las camisas de seda, los pantalones de campana y los botines de tacón cubano propios de los excesos de la era del disco de los 70 han dejado paso a las gorras Kangol, los chándales Puma y las zapatillas adidas. El hip hop ha llegado y, con él, la explosión del fenómeno sneaker y streetwear. Los “culpables” tienen nombre: Run-D.M-C.
La banda de rappers neoyorkina no fue la primera en aparecer, pero sí aquella que reventó las listas -y las calles- con “My Adidas”, un tema compuesto como reacción al poema de Gerald W. Deas, un médico y activista del mismo barrio que Jam-Master Jay, D.M.C. y DJ Run. El escrito en sí era un intento de criminalizar a aquellas personas que llevaban zapatillas más allá de su cometido principal -el deporte-, asociando su uso al tráfico de drogas, el crimen organizado y otros actos delictivos. El éxito de la canción fue superlativo. Y con él, el de adidas, pues vieron aumentar de manera exponencial las ventas de su modelo Superstar, convirtiéndose en patrocinadores oficiales de la banda.
Aunque amaban sus adidas Superstar, los integrantes de Run-D.M.C. se pasaron a las adidas Campus debido a lo limitado de la oferta -por aquel entonces eran blancas, sin más opciones-. ¿La razón? La silueta diseñada en su origen para jugar al tenis se vendía en una gama de colores variada, lo que les permitía muchas más alternativas a la hora de combinar con sus extravagantes looks. Lo mismo debieron pensar los también neoyorkinos Beastie Boys cuando comenzaron a mostrar con orgullo las Campus que llevaban en sus pies. El fenómeno era imparable.

Cambio de país, década y banda sonora para un diseño inmutable
Ya en los 90, la adidas Campus “voló” de vuelta al Reino Unido para calzar los pies de millones de britpoperos e indies de todo el país. Decimos que volvió porque durante los 80, la zapatilla -y otras como la adidas Samba- gozó de cierta popularidad entre los integrantes del movimiento casual, famoso por su obsesión casi enfermiza por ciertas marcas, como Lee, Lacoste, Fred Perry, Lyle & Scott, Stone Island o la propia adidas -lo que más tarde se denominó terracewear o “moda de la gradas”-, y su proximidad con el hooliganismo de los hinchas de fútbol más extremos de la época.
Durante la época dorada del britpop y el indie rock anglosajón, dominada por bandas como Oasis, Blur, Supergrass o Echobelly, era común ver a sus integrantes complementando sus looks urbanos y frescos con unas adidas Gazelle o unas Campus. Auténticos ídolos de la época, como Liam Gallagher, Damon Albarn o Ian Brown lucían con orgullo sus Campus, generando una tendencia que rebasó los límites del género para convertirse en masiva. Tan masiva que hasta las Spice Girls se subieron al carro. El fenómeno se convirtió en leyenda.

adidas Campus y todas las historias que quedan por contar
Volvamos al presente. Es 2022 y el mundo ha cambiado. Internet y las redes sociales copan la atención de jóvenes y no tan jóvenes. La moda comienza a traspasar el plano físico para adoptar nuevas formas a través del metaverso. Y, sobre todo, el concepto “tribu urbana” parece diluido entre mil y una corrientes estéticas que se combinan y funden de manera aparentemente arbitraria.
En una época de tejidos técnicos, de colaboraciones exclusivas y zapatillas hipertrofiadas y chunkys, se hace necesario echar la vista atrás y apostar diseños que no necesitan ofrecer nada nuevo ni cambiar para contar historias fascinantes. La adidas Campus es uno de ellos.
Con motivo del lanzamiento de la colección inspirada en algunas de las ciudades más significativas de su historia, en FOOTDISTRICT hemos preparado un editorial muy especial para dar a conocer la zapatilla a las nuevas generaciones.

Una colección de imágenes que, con el nexo en común de las nuevas adidas Campus “London” -inspirada en sus bulliciosos flea markets y coffee shops- y adidas Campus “París” -que hace lo propio con sus tradicionales terrazas y crocantes-, cuentan historias pasadas, presentes y futuras. Algunas que tuvieron lugar hace mucho tiempo y otras que aún están por ocurrir. Relatos excitantes que merecen ser vividos por nuevas generaciones, otros cuarenta años más. Porque la única historia irrelevante o falta de interés es aquella que se olvida.
Consigue tus adidas Campus en la tienda online de FOOTDISTRICT y pasa a formar parte de la leyenda.