Dentro del atletismo, los atletas de fondo y trail runners son los más cercanos al público, al fin y al cabo comparten con los populares la línea de salida, el recorrido y la meta. Los atletas de pista están más acostumbrados a enfrentarse al público como si fuera un escenario, las estrellas del track and field viven de su rendimiento, pero disfrutan añadiendo algo más, su propio estilo.
Edwin Moses
Un tipo que no perdió una carrera desde agosto de 1977 hasta junio de 1987 (9 años, 9 meses y 9 días), batió cuatro veces el récord del mundo y llegó a ganar una medalla en los campeonatos del mundo de bobsleigh. Sin embargo, es recordado por sus gafas de sol y las cadenas de oro con las que participó en Seúl en 1988.

Ato Boldon
El velocista de Trinidad y Tobago solía quedar oculto detrás de algunos de los grandes nombres de los noventa, Frankie Fredericks, Mo Green, Donovan Bailey o Michael Johnson. En el año 2000, en los juegos de Sidney, decidió impactar con algo más que su velocidad: sus Oakley OVERTHETOP. No fue el único, pero sí el más visible representante de un elemento que ha pasado a la historia.


Vashti Cunningham
Cuando has sido 16 veces campeona de Estados Unidos de salto de altura, puedes esperar que Nike te incluya en sus campañas. Lo que no es tan habitual es que Vashti (hija del mítico quarterback Randall Cunningham), aparezca también en campañas de marcas que nada tienen que ver con su deporte. Curiosamente, en la pista prefiere pasar desapercibida.



Florence Griffith
La referencia más habitual si hablamos de atletismo y estilo, la mujer que entendió que cada competición era, además un espectáculo. Uñas, pelo y vestimentas diseñadas para cada ocasión que se convirtieron en el estándar para la velocidad femenina, la inspiración para Gail Devers, Sha’Carri Richardson o Shelly-Ann Fraser-Pryce. Y no solo impactó en el diseño en el atletismo, también cruzó otros deportes


