Lost Management Cities llega a la cartera de marcas de FOOTDISTRICT como bandera de un movimiento que ha colocado a Corea del Sur en el primer plano de la moda contemporánea.
En las últimas décadas Corea del Sur ha adoptado un nuevo papel internacional como creador de tendencias. Cercano a Japón pero con unas referencias muy diferentes, se ha convertido en un agitador de la moda en el ámbito creativo y empresarial.
En un momento en el que Asia funciona como un motor de la moda, Corea del Sur ha sido, posiblemente, el país que mejor ha sabido entender el cruce de códigos establecido entre la tradición, la creación de una comunidad participativa, la explosión cultural y el streetwear de la primera ola americana, con artículos que en ocasiones se fabricaban en la misma Corea.


Lo inmediato sería hablar de K-pop y de Hallyu, la nueva ola del entretenimiento coreano que se ha expandido en las últimas décadas. Pero hay también un historial de haute-couture relacionada con el diseño y fabricación de los vestidos tradicionales coreanos, los hanbok, así como un universo streetwear que se desarrolla en paralelo, apoyado en una cultura universal que ha llegado a todo el mundo.




En una conjunción poco habitual de creatividad y actividad corporativa, las marcas coreanas han impuesto más allá de sus fronteras un ideal construido a partir de una moderna cultura empresarial, trabajo colaborativo, conocimiento del producto y en el que la libre expresión, el individualismo y los mensajes divertidos e impactantes son la base del proceso creativo. Así son Thisisneverthat, Ader-error o Andersson Bell, marcas que toman referencias casuales, CAYL o Frizm que giran alrededor del gorpcore y sobre todo Liful, una pionera creada en 2005 como tienda para facilitar el acceso de marcas como Supreme o Stüssy. Liful y su fundador por Chan Ho Shin han ido desarrollando su propia personalidad como una respuesta minimal y evolucionada del streetwear de primera generación y se ha convertido ya en un gran grupo empresarial, Layer. Un paraguas creador sobre el que gestionar marcas y elementos creativos.


A partir de Liful, Chan Ho Shin ha ido renovando el concepto de streetwear con distintas marcas y colecciones; Kanco, Fuzz, M+FG o LMC, quizás la más joven e irreverente. Son las siglas de Lost Management Cities y su estilo actualiza las referencias del Heavy Duty japonés y de las generaciones anteriores del streetwear, aquellas ola creada durante los noventa como una respuesta contracultural a partir del vínculo con el skate, la música y las subculturas. Huidizo a la hora de explicar sus referencias y de cómo mantener un estilo, LMC trata de capturar las distintas aristas del diseño, revolviendo entre distintos ambientes para reflejar las necesidades de un mundo actual.
Un diseño contemporáneo que juega con la diversidad, lo irregular, el orden y el desorden que llega ahora a FOOTDISTRICT.