2022 no es un año cualquiera para New Balance. Hace cuatro décadas, la compañía fundada en 1906 por un inmigrante inglés llamado William J. Rilley cruzaba el charco de vuelta para establecerse en Flimby (Cumbria, Inglaterra) y fundar la línea “Made in UK”. Cuarenta años después de convertirse en un referente de calidad y estilo, ha llegado el momento de celebrar.
New Balance vive su particular momento dulce. No es ningún secreto que la compañía con sede en Massachusetts (Boston, EE UU) lidera la escena sneaker internacional gracias a sus colaboraciones de altísimo nivel, su acierto a la hora de rescatar modelos icónicos, o acciones como el reciente nombramiento de Teddy Santis – fundador de la firma neoyorquina Aimé Leon Dore- como director creativo de la serie «Made in USA».
Pero si hay una línea de zapatillas querida y reverenciada a partes iguales por amantes de la moda y las sneakers por igual, es la que porta con orgullo la etiqueta “Made in UK”. Porque la división británica de New Balance lleva desde 1982 ofreciendo una visión prémium y artesanal de la fabricación de calzado deportivo, en las antípodas de las tendencias que imperan en el mundo de la fast fashion actual.

Tres puntos de apoyo y un balance perfecto para conquistar el mundo
Pero empecemos por el principio. En 1906, William J. Rilley estableció en Boston la New Balance Arch Support Company, dedicada a la fabricación de sistemas ortopédicos para el calzado de la clase obrera estadounidense. De hecho, los tres puntos de apoyo que usan los pollos al caminar fueron la inspiración para ofrecer un equilibrio y balance óptimos. De ahí su nombre.
La marca siguió creciendo y diseñando sistemas de tracción y apoyo hasta 1961, cuando lanzan su primera silueta “moderna”: la Trackster. Una zapatilla cuya suela exterior ondulada llamó la atención de atletas y corredores de todo el país. Ya en 1972, y con Jim Davis al mando -quien colocó la icónica ‘N’ en el lateral de sus zapatillas-, New Balance Inc. continuó cosechando éxitos sin parar con modelos como las 320 -nombrado Best Running Shoe de ese año por Runner’s World Magazine-, las Detours 480 o las Hi Top 740 de baloncesto.
Y así llegamos a 1982, año crucial para New Balance por dos acontecimientos más que significativos: el lanzamiento de la legendaria 990 -la primera zapatilla de la historia en rebasar la barrera de los 100$, algo insólito para la época- y el establecimiento de una fábrica en Reino Unido con el objetivo de seguir creciendo en Europa. La factoría de la línea “Made in UK” ondeaba orgullosa la Union Jack por primera vez en Flimby.

Calidad y premiumness a dos horas de Mánchester
Flimby es una pequeña localidad situada en el Condado de Cumbria, al noroeste de Inglaterra y muy cerca de la frontera con Escocia. Con una población de poco más de 2.000 habitantes, puede parecer extraño que un peso pesado mundial de la talla de New Balance decidiera establecerse en tan pintoresco lugar, pero todo tiene su porqué.
Pese a los sucesivos cambios de manos (1956, 1972), en la compañía de Boston siempre han tenido muy presente el origen británico de su fundador, William J. Reilly. Por eso, el establecimiento del headquarters europeo en Flimby fue, además de una decisión consciente y meditada, todo un homenaje a un legado de excelencia que dura hasta nuestros días.

28.000 razones semanales para amar la Union Jack
El sello “Made in UK” de New Balance es uno de los más reconocidos y apreciados dentro del mundo de las sneakers. No es algo casual, porque desde la sede inglesa de la firma de Massachusetts tienen por norma entregar un producto fuera de serie gracias al uso de materiales prémium y una manufactura que cuida al máximo cada detalle. Tanto el uso de piel de cerdo con tratamiento especial como la incorporación de malla transpirable de la más alta calidad, o el proceso de diseño y ensamblaje resultan en zapatillas excepcionales, con unos acabados al alcance de muy pocas marcas.
De las manos de los 200 trabajadores de Flimby salen 28.000 pares de zapatillas a la semana, cuyo destino son algunas de las mejores tiendas y boutiques del mundo. Por eso no es extraño que cada nuevo diseño o lanzamiento, se convierta en todo un acontecimiento en la escena sneaker internacional. Ya sean ediciones especiales de modelos legendarios (New Balance 1500, New Balance 991) como colaboraciones sobre nuevas siluetas (New Balance 920), si es “Made in UK”, mucha gente querrá conseguir un par.

New Balance “Made in UK” celebra 40 años de calidad y premiumness
Este 2022, New Balance “Made in UK” cumple 40 años. Cuatro décadas dedicadas en cuerpo y alma a una manera de hacer las cosas en la que la paciencia, el mimo y el respeto a las raíces y tradiciones están siempre presentes. Por eso, y debido a la importancia que tiene la herencia británica para los norteamericanos, la compañía ha creado un video con el que sumergirse en la esencia de Flimby.
Y quién mejor que los propios trabajadores y trabajadoras para mostrar el día a día del centro. Un precioso documento que destila orgullo de clase y pertenencia, y que condensa la importancia de New Balance en la vida de estas personas, al mismo tiempo que nos enseña la dedicación, esfuerzo y atención al detalle que hay detrás de cada par de zapatillas con el sello “Made in UK”.
Además, como guinda del pastel, se pondrá a la venta el New Balance “Catalogue Pack”: una edición especial conmemorativa de cinco siluetas que representan a la perfección el espíritu de Flimby. Está formada por modelos nuevos y clásicos, y todas y cada una de ellas en un packaging que nos recuerda los 40 años que llevan haciendo felices a millones de personas desde su pequeña fábrica inglesa.

Presta atención a nuestras RRSS en los próximos días. Tenemos mucho que contarte sobre el 40º aniversario de New Balance.