El mundo del arte se quedó atónito el 1 de abril, cuando una parodia de la cultura pop de KAWS rompió todos los récords y estimaciones al venderse por la friolera de 11,34 millones de euros en una subasta. La cantidad fue casi 15 veces superior a la estimada y más de cinco veces superior al récord anterior establecido para una obra del aclamado artista callejero.
Entonces, ¿quién es KAWS y por qué el valor de su obra sigue en ascenso?
Brian Donnelly A.K.A. KAWSKAWS, cuyo nombre real es Brian Donnelly, nació en la costa este de Estados Unidos, en el corazón de Nueva Jersey, en 1974. A principios de los 90, Donnelly se mudó a Nueva York para estudiar la licenciatura en Bellas Artes en la aclamada Escuela de Artes Visuales de Nueva York. Allí, desarrollaría sus habilidades en técnicas de arte tradicional, graduándose en 1996. Tras finalizar sus estudios Brian se aventuró en el mundo de la animación, ilustrando fondos para dibujos animados, algunos tan populares como Daria o Doug. Ese mismo año, Donnelly se mudó a Manhattan donde desarrolló su pasión por el graffiti. No pasó mucho tiempo hasta que empezaron a aparecer pintadas bajo el nombre de KAWS por toda la ciudad: en trenes, edificios y en todo aquello que se cruzaba en su camino.
Supongo que te preguntarás por qué Donnelly decidió abrazar el alter ego KAWS. Bueno, la respuesta, simplemente, es que estéticamente le gustaba la forma en que las letras se veían juntas. El hecho de que el nombre sonara fonéticamente igual que la palabra «causa» fue una ventaja adicional.

Si bien las impresionantes piezas de Donnelly le valieron los elogios de la comunidad del graffiti, fue su respuesta al aumento de la publicidad en toda la ciudad lo que realmente lo elevó. En lugar de limitarse a pintar sobre los anuncios, Donnelly los «convertía», incorporando magistralmente sus piezas dentro de los carteles originales para convertirlos en promociones de su propia identidad. Esto comenzó simplemente con la «vandaliación» de las vallas publicitarias que ocupaban los lugares más preciados de la ciudad, pero luego Donnelly tuvo una idea genial. Consiguió encontrar una llave para abrir espacios publicitarios en las paradas de autobús. Esto le permitió alterar los anuncios por la noche y astutamente reinsertarlos, dejando a muchos neoyorquinos sin ser conscientes de que acababan de ser expuestos a una dosis de arte callejero antes de su viaje matutino.
Durante los próximos 20 años, Donnelly irá incrementando gradualmente el valor de su identidad KAWS, tanto a través de nuevos trabajos como, quizás lo más importante, de las colaboraciones.
Es asombroso pensarlo ahora, pero, sí, hubo un tiempo en el tiempo en el que se podía haber obtenido un KAWS original abriendo la marquesina de una parada de autobús – además fueron estos trabajos los más significativos, aquellos que establecieron el estilo icónico de KAWS tan elogiado hoy en día. El cráneo con los ojos en forma de X de KAWS eran elementos recurrentes en estas paradas de autobús, a menudo en convivencia con su personaje Bendy. Es triste pensar que la mayoría -si no todas- de estas importantes obras de arte han sido destruidas durante mucho tiempo, aunque es verdad que esa es la naturaleza del arte callejero. Donnelly extendería más tarde su sello único de forma internacional a través de ciudades como París, Londres y Tokio.

En 1999, Donnelly dio eternidad a su trabajo al vincularse con diseñadores de juguetes en Japón para dar vida a su ahora icónica figura Companion. Originalmente se fabricaban en pequeñas series. Si tienes la suerte de tener una de estas primeras figuras, entonces debes saber que tienes una mina de oro: literalmente valen cientos de miles de euros en 2019.
Durante los próximos 20 años, Donnelly fue incrementando gradualmente el valor de su identidad KAWS, tanto a través de nuevos trabajos como, quizás lo más importante, de las colaboraciones. En Japón, estableció una larga amistad con el fundador de A Bathing Ape, Nigo, lo que le permitió llevar su marca a las zapatillas y a la ropa. También en Japón, Donnelly establecería una relación comercial constante con Medicom Toy, lo que le permitiría realizar una producción en masa de sus piezas. Mientras en EE.UU., Brian se conectaría con Nike para crear su propia versión de clásicos como la Air Force 1, Air Max 90 y, más recientemente, la Air Jordan 4.
KAWS x Jordan 4En los últimos años, gracias a una gran cantidad de colaboraciones de alto nivel y a sus seguidores más fieles, la demanda de obras originales de KAWS ha alcanzado cifras meteóricas. La reciente subasta de Sotheby’s, en la que se subastaron artículos de KAWS de la colección personal de Nigo al final del Art Basel de Hong Kong, impresionó a todos los niveles. Todos y cada uno de los artículos vendidos superaron con creces las estimaciones, incluyendo los artículos producidos en serie que estaban a la venta.

KAWS, THE KAWS ALBUM, se vendió por 14,8 millones de dólares en Sotheby’s Hong Kong, estableciendo un nuevo récord para el artista.
Es un tanto irónico que la postura de KAWS en contra de la cultura de consumo haya dado lugar a una formula perfecta de consumo, pero ¿quiénes somos nosotros para juzgar? KAWS (@kaws) es uno de los artistas más emblemáticos de nuestra generación – no sólo en el ámbito del arte callejero – y no es de extrañar que todo el mundo quiera una pieza suya. ¡Crucemos los dedos para que Nike saque otra colaboración pronto!