Una noche para mezclar sobras, ilustraciones y conversación. FOOTDISTRICT y New Balance convirtieron la presentación de los nuevos colores de la 993 en una cena participativa donde cada gesto era parte del relato colectivo.
La idea surgió tras Thanksgiving: las sobras resumen lo mejor de una comida y permiten jugar con la creatividad para crear algo nuevo ¿por qué no convertirlas en concepto central del evento? Leftovers hablaba de mezclar, reutilizar y jugar con lo que ya existe. La NB993 puede que te resulte familiar, se creó en 2008 como una versión actualizada y más liviana de la 992. No precisamente a partir de sobras, pero fue una manera creativa de que un diseño evolucionara. Así que la presentación también debía seguir el mismo patrón, sin fuegos de artificios, como una pandilla de amigos que quedan para terminar con las sobras.




La mesa no estaba puesta, estaba intervenida. En lugar de manteles perfectos, la cubrían ilustraciones originales de Trazas que los invitados podían llevarse a casa. Cada persona se servía su propia comida, montaba el plato a su manera, borrando las fronteras entre anfitrión y público. El fotógrafo o el dj se movían como un comensal más, entre la gente de FOOTDISTRICT y los amigos de New Balance. El lema flotaba en el ambiente: “Yo me lo guiso, yo me lo como”.




Al final de la noche, cada asistente se llevó una tartera personalizada, con los restos de la cena, una prolongación tangible de la experiencia que invitaba a revivirla al día siguiente, al abrir la nevera. Sospecha compartida: en alguna cocina, mientras se recalientan esos leftovers, la conversación sobre la 993 sigue encendida.


