En los dos primeros capítulos de FOOTNOTES ya tuvimos problemas para definir a nuestros invitados, Frankie Pizá y Jaume Ripoll. En este CAP3 seguimos la trayectoria de Julia de Castro, y tampoco resulta sencillo.
Una vida entre disciplinas
Julia llega a FOOTDISTRICT Madrid después de ultimar los detalles de su primera exposición en solitario, La ausencia es la obra. El trayecto hasta aquí le resulta familiar: en Valverde, el barrio donde se encuentra FOOTDISTRICT Madrid, tenía su taller el luthier al que acudía para poner a punto su violín.

El violín y la exposición podrían parecer dos polos alejados, pero la vida de Julia de Castro está llena de conexiones inesperadas. Su recorrido salta del teatro clásico a la performance, de la música al cine. Durante la conversación hablamos de su faceta más conocida como actriz, pero también de sus otras aristas: historiadora, sonidista, cupletera y directora de cine.
El CAP3 de FOOTNOTES sigue precisamente esos saltos entre disciplinas para intentar descubrir qué hay detrás de los zigzags de Julia de Castro. Cambiar de disciplina implica empezar de nuevo, aprender otros códigos y aceptar que siempre queda algo por descubrir.
De Ávila al mundo
Todo parte de Ávila, una ciudad con orgullo de pequeñez que sirve como punto de partida para una pregunta que atraviesa el capítulo: ¿no venimos todos de algún lugar diferente?

Julia lleva algo de esa pequeñez consigo y va sumando fragmentos de cada lugar por el que pasa. Siempre desde la aceptación de la singularidad de cada uno. Por eso, si escuchas su álbum La historiadora, puedes acabar viajando hasta México o Tucson. Si ves On The Go, quizá esperes de Julia un acento sureño. Y de su estancia en Italia se llevó una exhaustiva investigación sobre un escrito del siglo XVII dedicado a la prostitución.
Una conversación sobre cambiar de rumbo, aprender de nuevo y aceptar que cada nueva disciplina también exige una cierta dosis de humildad.
Porque quizá esa sea una de las constantes de su trayectoria: no saber exactamente cuál será la siguiente parada y tener la curiosidad suficiente para llegar hasta ella.