El colectivo artístico Casa Antillón utiliza la Air Jordan 4 “Bred Reimagined” como inspiración para una creación que recupera el juego como elemento transformador.
El juego, en sus distintos significados, ha tenido un papel en la sociedad como creador de conductas y tendencias. Las calles, los patios, los playgrounds, son lugares de expresión, campos de juego en los que cualquiera puede mostrar su actitud. Ese lugar y esa conducta han sido siempre el germen de subculturas y nuevos estilos.



En FOOTDISTRICT hemos querido investigar el poder del juego como agente de cambio, como agitador social y como influencia para un entorno. Y lo hacemos a través de Jordan y la celebración del 35º aniversario de un modelo que vuelve renovado, la Air Jordan 4 “Bred Reimagined”.
En 1989, con The Shot, Michael Jordan transformó una cancha de baloncesto en un espacio para el juego y la expresión. Un juego, el suyo, que ha sido imitado en distintos lugares con el mismo objetivo: transformar territorios. Hemos buscado a creadores, agitadores y disruptores que, a través de sus acciones tengan la capacidad de resignificar contextos y modificar espacios.



Casa Antillón es un colectivo centrado en el arte, el diseño y la arquitectura, fundado en Madrid en 2019. En sus acciones exploran y transforman distintos espacios trabajando con sus formas, escalas o contextos. Su capacidad transformadora se activa a través de Follies, artefactos diseñados a partir de objetos reales que, a partir de cambios, se convierten en herramientas para el juego. Las formas que encontramos en un playground clásico son unidas, reinterpretadas y deformadas para una pieza creada expresamente para celebrar la unión de FOOTDISTRICT y Jordan. En ella hay elementos conocidos, aunque nada es lo que parece, recursos extraídos de pistas de baloncesto con ubicaciones imposibles, un balancín alterado por su nueva escala o formas que podrían venir del skate, todo unido en un artefacto que pide a gritos ser jugado.



Colocado en un espacio neutro y aparentemente vacío, la Follie de Casa Antillón tiene la capacidad de convertir el ambiente en un nuevo territorio, activo y jugable, una celebración del espíritu del deporte y la creación participativa.
Los artefactos de Casa Antillón solo tienen sentido una vez que son puestos en movimiento. Talents con diferentes backgrounds en el ámbito del arte, la música y el baile han sido los responsables de la puesta en marcha de la activación, un juego que crece cuando implica a distintas personas e ideas, muestras de expresión personal. Una demostración del papel disruptivo y agitador del movimiento.



El juego, como un elemento participativo, transformador y creador, ha sido una constante en el legado de Jordan y es también una apuesta de FOOTDISTRICT y Casa Antillón.