1985/86, la temporada de la lesión
La segunda temporada de Michael Jordan fue interrumpida abruptamente cuando la leyenda de los Chicago Bulls se rompió el pie en el tercer partido de la temporada contra los Golden State Warriors el 29 de octubre de 1985. Tras un salto, el escolta aterrizó sin control sobre el pie izquierdo, lo que le provocó una fractura aguda no desplazada del escafoides. La lesión hizo que Michael Jordan se perdiera 64 partidos esa temporada.
La recuperación también le impidió participar en el All-Star Game de 1985-1986 para el que había sido elegido.
La rehabilitación y las restricciones en su regreso
Cuando MJ regresó el 15 de marzo los Bulls solo habían ganado 30 de los 64 partidos jugados, pero sorprendentemente habían conseguido un hueco en los playoffs. Con solo 18 partidos jugados durante la temporada regular, Mike promedió 22.7 puntos, 2.9 asistencias y 3.6 rebotes.
Un dato interesante de los quince partidos que Jordan jugó tras su vuelta a las canchas es que el propietario de los Bulls Jerry Reinsdorf y el General Manager Jerry Krause solo le permitían jugar siete minutos en cada mitad, lo que frustraba los deseos de jugar de Michael Jordan.
Otro detalle es que incluso durante su recuperación Michael Jordan entrenó en la universidad de North Carolina en partidillos 5 contra 5 y haciendo todo lo posible para volver a jugar al baloncesto al máximo nivel, aunque todo ese proceso se realizó a espaldas de la directiva de los Bulls.
Los Bulls llegaron a los Playoffs y allí se enfrentaron a los todopoderosos Boston Celtics, un equipo con futuros integrantes del Hall of Fame como Larry Bird, Kevin McHale, Robert Parish, Bill Walton y Dennis Johnson. Unos Boston Celtics que formaban uno de los mejores equipos de la historia.
La frustración por la lesión y la rehabilitación y la ira hacia la dirección del equipo encendieron a Michael Jordan y le llevaron a realizar su mejor partido.
Versiones de la AJI para adaptarse a las necesidades de MJ
La Air Jordan 1 tuvo distintas variaciones para brindar a Michael Jordan un soporte adicional en el juego tras la lesión. Entre ellas, Jordan 1 TYPS Strap, Jordan 1.5 y la emblemática Dunk Sole Dual Logo Air Jordan 1, la zapatilla con la que Michael Jordan jugó su mejor partido.
El mejor partido de MJ y el récord de anotación en playoffs que sigue activo
En el primer partido en Chicago Michael Jordan ya pudo jugar sin restricciones y anotó unos muy respetables 49 puntos.
Pero fue en el segundo partido cuando Michael Jordan hizo historia con la Air Jordan 1 Dunk Sole Dual logo player Exclusive. La actuación de Michael Jordan para llegar a los 63 puntos se convirtió en una leyenda.


Los 63 puntos son aún más impresionantes por haberse conseguido en el Boston Garden. MJ anotó 22 de sus 41 tiros de campo y 19 de 21 desde la línea de tiros libres. Aunque los Bulls perdieron por cuatro puntos, el mundo de la NBA quedó asombrado por lo que Jordan había hecho. Los Celtics ganaron el partido 135-131 después de dos prórrogas y terminaron barriendo a los Bulls pero ese día Michael Jordan batió los récords de Elgin Baylor, Bob Cousy y Wilt Chamberlain, el récord de anotación en playoffs de Jordan sigue sin batirse hoy día.
El 20 de abril de 1986 todas las leyendas de los Celtics trataron de parar a Michael Jordan, pero ninguno de ellos lo consiguió.
Durante una entrevista después del partido, Larry Bird dijo, “No creía que nadie fuera capaz de hacer lo que Michael nos ha hecho”. “Él (Michael Jordan) es el jugador más emocionante y asombroso del baloncesto actual. Creo que es dios disfrazado de Michael Jordan”.
En su segunda temporada en la liga Jordan demostró que era el futuro de la NBA, que tal y como sabemos, es lo que terminó ocurriendo. Si Reinsdorf y Krause hubieran mantenido sus ideas nunca hubiéramos visto a Jordan anotar 63 puntos en un partido de playoff. Afortunadamente el cinco veces MVP no escuchó a sus jefes y eligió volver a jugar lo antes posible. Tras su lesión Jordan fue un jugador muy consistente, en siete temporadas jugó los 82 partidos de la liga regular. El seis veces campeón fue especialmente cuidadoso con su cuerpo y se mantuvo siempre en un excelso estado de forma pero el récord de anotación en playoffs después de su lesión demostró su capacidad para sobreponerse y darlo todo por el baloncesto, el motivo por el que hoy Michael Jordan es el más grande, The GOAT.