Este verano BIRKENSTOCK está de aniversario. La marca, centenaria y más actual que nunca, celebra los 150 años del nacimiento de Konrad Birkenstock y los 50 de una de sus siluetas más exitosas, la Arizona.
Para encontrar el primer registro de Birkenstock hay que buscar en los archivos eclesiásticos de Langen-Bergheim, un pequeño pueblo alemán. Allí aparece en 1774 Johann Adam Birkenstock como zapatero y desde entonces su familia se dedicó al calzado. Fue su nieto Konrad, nacido en junio de 1873, el que tomó las riendas de la empresa familiar y revolucionó el modo de fabricación a partir de una observación sencilla. Hasta ese momento las hormas eran simétricas o incluso rectangulares porque era más sencillo a la hora de fabricarlas, pero este tipo de calzado no tenía ninguna relación con la forma real del pie.

Konrad propuso una horma tridimensional que siguiera formas y volúmenes del pie. Era el calzado el que debía adaptarse al pie, una idea aparentemente sencilla pero revolucionaria. Konrad dio forma a la plantilla, la pieza central del calzado BIRKENSTOCK inspirada en la huella de un pie sobre la arena, pero su trabajo se quedó en cientos de prototipos hechos a mano. Konrad falleció en 1950 y fue su hijo Carl quien tomó sus ideas e, inspirándose en la arquitectura brutalista en lugar de las tendencias del calzado, creó un calzado que aspiraba a la modernidad sin perder el ideal de la familia.

No solo se trataba de crear el mejor producto posible, también se encargaban de darlo a conocer a través de cursos en los que podólogos de todo el mundo conocían las ventajas del “Carl Birkenstock System” que llegó a convertirse en un libro. La primera sandalia con plantilla original de BIRKENSTOCK se llamó Madrid y debido a su comodidad se anunciaba como una “sandalia para hacer gimnasia”.
En los años sesenta Margot Fraser descubrió en Alemania las sandalias BIRKENSTOCK. Convencida de sus beneficios para la salud, comenzó a importarlas a Estados Unidos, donde encontraron una nueva vida. Las primeras BIRKENSTOCK se ponían a la venta, no en tiendas de calzado sino en locales relacionados de alguna manera con la salud, lo que les abrió un camino completamente distinto.

En 1973 el año en el que se celebra el centenario del nacimiento de Karl Birkenstock, nacen las Arizona, unas sandalias de dos tiras que el tiempo convirtió en mito contracultural. Como muchos otros artículos en los que la función marca el camino del diseño, las Arizona fueron una página en blanco sobre la que contar nuevas experiencias. Relacionada desde sus inicios con subculturas de los setenta, volvieron en los 90 como calzado del nuevo verano del amor, con Kate Moss como principal influencia y el Grunge en la visión de Marc Jacobs para Perry Ellis.
150 años después del nacimiento de Konrad Birkenstock y 50 años después de la creación de la Arizona, ambos se encuentran en una celebración en la que las ideas originales de uno se mezclan con las líneas de un artículo que mantiene su estilo.
Arizona, Boston y muchas más Birkenstock, disponibles en FOOTDISTRICT.