La nueva colaboración de adidas y CLOT ha llevado a Edison Chen a encontrarse con uno de los grandes nombres del calzado, Stan Smith.

Edison Chen, entre mundos
Hay figuras disuelven las fronteras. Edison Chen es una de ellas, siempre con una asombrosa habilidad para mezclar raíces chinas y educación americana. Actor, músico, diseñador y fundador de CLOT, su mirada atraviesa continentes y disciplinas. Desde 2003, su marca ha construido un lenguaje propio donde la tradición oriental se mezcla con la energía urbana global. No diseña solo prendas, propone formas de habitar el presente.


La Stan Smith, reinterpretada
Para su nueva colaboración con adidas Originals, Chen toma un clásico —la Stan Smith— y lo reinventa sin romperlo. No hay ruido. No hay exageración. Hay respeto, pero también valentía.


El resultado es una Stan Smith con alma de alpargata. La suela se transforma en un gesto artesanal, veraniego, casi mediterráneo. El upper se deconstruye con bordados sutiles, texturas inesperadas y detalles que exigen atención. Disponible en blanco puro o negro intenso, cada par parece llevar consigo una historia contada en voz baja, pero con convicción.
La colección se construye desde el gesto preciso. La adidas Stan Smith Espadrille aparece en dos versiones que dicen mucho con muy poco. La blanca, limpia y serena, combina un upper deconstruido con una suela de alpargata tradicional y bordados minuciosos que aportan textura sin estridencias. La negra, más audaz, apuesta por una construcción en fibra sintética que imita el yute, resolviendo con ingenio los retos del tinte natural y manteniendo la estética original. Un detalle en chenilla en el talón —más inesperado que decorativo— añade contraste táctil y profundidad visual.


El resto de la colección no baja el nivel: polos de rayas, chalecos de algodón de ganchillo, shorts con flecos y camisas tipo camp con bordados delicados. La paleta es contenida y cálida: verde bosque, crema, marrón chocolate, acentos burdeos y dorados. Referencias universitarias que no buscan imitar, sino reinterpretar. Una mirada que observa el pasado sin quedarse en él.



Chen reescribe los códigos. La colección completa —que incluye polos de rayas, chalecos de crochet y camisas bordadas— juega con la estética Ivy League, pero sin solemnidad. Es un club privado donde las reglas cambian y el estilo es libre, sin uniformes impuestos. Una campaña en la que el propio Stan Smith comparte protagonismo con la zapatilla que lleva su nombre.


Tradición y rebeldía en equilibrio
“Integrar una suela de alpargata en una Stan Smith fue un reto creativo real”, dice Edison Chen. Y eso es precisamente lo que hace valiosa esta colección: no se trata de impactar, sino de explorar nuevos caminos dentro de lo familiar. De tensionar la línea entre herencia y provocación.
En tiempos de colaboraciones vacías, esta cápsula trata de transformar los clásicos. Y en manos de Edison Chen, la transformación siempre es elegante.

