En los últimos años, parece que las zapatillas New Balance están siendo apreciadas y valoradas también por las generaciones más jóvenes. Lejos de lo que pueda pensarse, esta suerte de resurgir de la marca no se explica solo con que varios talents hayan decidido calzárselas y hacerse fotos con ellas. El éxito de New Balance está en su historia, su artesanía y sus principios.

New Balance nació como una compañía pensada para solucionar los problemas de pies de la clase obrera. La marca no comienza produciendo zapatillas, sino soportes en arco para resolver los dolores de aquel sector de la población sometido a trabajos duros. Quizá sea este origen el que explique su claro enfoque en la calidad. New Balance cuida cada detalle de su diseño para lograr con cada modelo una pieza de máximo confort.

Además, la marca fabrica sus productos en Flimby, Reino Unido (la línea Made in UK) y en Estados Unidos (la línea Made in USA). De este modo, se desmarca del resto de compañías cuyas fábricas residen en países como India o Vietnam. Los materiales son siempre de la más alta calidad, con nobuk, antelina, cuero, nylon premium y otros tejidos.

La tecnología y el rendimiento varían en cada modelo, pero no bajan su nivel. La suela Vibram de máximo agarre es uno de los elementos más característicos de New Balance, así como la mediasuela ENCAP. Este sistema está formado por una combinación de espuma de poliuretano y un núcleo de EVA con alta capacidad de absorción y recuperación. La tecnología ENCAP hace que logres la amortiguación que necesitas en cada pisada, siempre con estabilidad y durabilidad aseguradas.

Por otra parte, New Balance basa su marketing en hacer que sus productos hablen por sí mismos. No pagan a celebridades para que digan lo buenas que son sus zapatillas; por el contrario, se centran en que sus zapatillas sean tan buenas que sea imposible no decirlo. Incluido el famoso momento Steve Jobs en 1982, cuando lució con orgullo el primer modelo de la historia que superaba los 100 dólares, las 992. El momento más icónico del marketing de New Balance fue con James Worthy, la única celebridad oficial de la marca, que promocionó el modelo Hightop 740.

El recorrido de New Balance basta para entender que se trata de una marca que sobrevivirá siempre por sí misma. Una demostración de que la calidad y la artesanía siguen siendo, por suerte, garantías de éxito.
